La muerte de un bebé de apenas un mes de nacido, ocurrida el jueves en el municipio de Apodaca, habría sido consecuencia de una “imprudencia”, informó el fiscal general de Justicia de Nuevo León, Javier Flores.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el menor perdió la vida luego de caer accidentalmente de los brazos de su padre cuando éste intentaba colocarlo en su cuna, en un domicilio ubicado sobre la calle Crisantemos, en la colonia Hacienda Las Margaritas, séptimo sector.
El fiscal detalló que agentes ministeriales ya realizaron un cateo en la vivienda y, hasta el momento, no se han encontrado indicios de alguna situación anormal.
“Se está analizando, se están haciendo las primeras diligencias. Hasta ahorita apunta a una cuestión imprudencial y se está analizando precisamente si será objeto por la calidad del delito de carácter imprudencial”, declaró Javier Flores.
Trascendió que el padre del menor tiene apenas 16 años de edad y permanece en las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia, donde rinde su declaración mientras se determina su situación jurídica.
“Se está entrevistando ahí (al padre). Se hizo una inspección en el domicilio, no se encontró nada anormal y se está analizando la situación”, agregó el fiscal.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 10:00 de la mañana del jueves. Según el testimonio del joven padre, al momento de colocar al bebé en la cuna, éste cayó y se golpeó la cabeza. Tras el golpe, el menor comenzó a vomitar y posteriormente dejó de respirar, por lo que el adolescente solicitó ayuda a través de los números de emergencia.
A la llegada de los paramédicos, los rescatistas confirmaron que el bebé ya no contaba con signos vitales.
De acuerdo con la información preliminar, el padre se encontraba solo al cuidado del menor, debido a que la madre había salido del domicilio horas antes.