A una jornada de intensas deliberaciones de los representantes de las distintas secciones que conforman a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, se tomó la decisión.
La dirigencia sindical afirma que el cierre temporal de las protestas no significa el abandono de sus exigencias ni el fin de su movimiento, sino el inicio de una nueva etapa de reorganización interna.
La nueva Aracely Pérez fue contundente al asegurar que el repliegue de la Coordinadora no implica un fracaso para el magisterio, sino que es una determinación que les facilitará replantear el rumbo que tomará su batalla para reclamar que el gobierno federal escuche y satisfaga sus necesidades.

Estas incluyen la gradual basificación de los trabajadores, el pago de 90 días de aguinaldo, la recontratación de empleados desplazados, bonos para jubilados y el reintegro de descuentos salariales.
Asimismo, la movilización mantiene la exigencia de derogar la Ley del Servicio Profesional Docente, derivada de la reforma educativa de 2013, así como la Ley del ISSSTE de 2007, normas que el magisterio considera perjudiciales para sus derechos laborales y de seguridad social.
Permítame pasar a la etapa de clausura de esta Asamblea Nacional Representativa, donde hemos analizado, debatido nuestras tácticas de lucha, pero sobre todo, donde hemos caracterizado que el enemigo es el Estado, este gobierno que no resuelve nuestras demandas y que, por lo tanto, sabremos seguir luchando en las calles. “De manera formal, cerramos esta ANR”, manifestó Pérez Martínez.

La líder sindical resaltó que los acuerdos adoptados en la Asamblea Nacional Representativa fueron producto de los procedimientos de consulta y participación internos que poseen los mecanismos de la organización, desmintiendo las versiones que pretendían que estos fueran tomados por la dirigencia nacional.
La CNTE no conoce la derrota, conoce el fortalecimiento desde sus bases y estructuras. No hay decisiones de cúpula aquí, como nos señalaron desde Palacio Nacional. Este movimiento se ha mantenido por más de cuatro décadas, por mantener un espacio de toma de decisiones, de dirección política”.

CNTE arremete: el gobierno no ha cumplido lo prometido en campaña
En su mensaje de clausura, Yeni Aracely Pérez dijo que una de las inconformidades más grandes del magisterio es el incumplimiento de los compromisos que fueron asumidos por el gobierno federal durante la campaña, en especial la eliminación de la Ley del ISSSTE de 2007, una de las demandas históricas de la Coordinadora.
La CNTE ha puesto al descubierto que un gobierno que en campaña prometió incluso abrogar la Ley del ISSSTE del 2007, cambió el discurso estando en el poder y eso la CNTE lo tiene muy claro y por eso la CNTE no conoce de derrotas”.
La representante sindical afirmó que el movimiento permanecerá activo en los próximos meses con procesos de análisis, organización y fortalecimiento de sus estructuras. Dijo que el fin de la huelga nacional no es más que una pausa estratégica para reanudar la lucha.
Para terminar, la maestra dejó claro que la Coordinadora retomará su lucha, pero con más fuerza.
“Vamos a reorganizarnos, que como salimos miles y miles de compañeros en esta huelga nacional, volveremos con más fuerza.