Luego de casi seis años en proceso penal, el sacerdote Noel Sebastián D’Mello fue declarado culpable por violación impropia agravada en perjuicio de una religiosa en el ya lejano noviembre de 2020.
Tras la última audiencia, celebrada este 22 de julio de 2026, se emitió la resolución del juez de Baja California, quien determinó que existen pruebas suficientes para encarcelar al religioso.
Así se dio el caso
Según el testimonio de la víctima, los hechos se dieron el 9 de noviembre de 2020, cuando la monja acudió a confesarse como de costumbre, cuando el padre la sujetó y la llevó a una habitación dentro de la casa parroquial.
Una vez en la recámara, el presbítero habría realizado el acto deplorable con sus dedos. Según contó, la víctima quedó paralizada por la acción, por lo que no pudo defenderse o gritar.
Cuando terminó el acto, el sacerdote trató de convencer a la monja de no denunciar el hecho y se justificó diciendo que su conducta inapropiada fue por "una necesidad humana".
¿Qué hizo la Iglesia al respecto?
Tras la denuncia de la religiosa, la Arquidiócesis de Tijuana determinó suspender al padre por cinco años, mientras se realizaban las investigaciones complementarias.
No obstante, antes de que el proceso concluyera, D’Mello fue reincorporado a sus labores en el templo de San Ignacio de Loyola, ubicado en el fraccionamiento Nueva Tijuana, en la zona de Otay.