Después de que se descubriera que en el Senado de la República existía un salón de belleza, el foco de la discusión se amplió hasta la Cámara de Diputados, donde desde hace varios años también opera una peluquería y una estética dentro de San Lázaro.
Sin embargo, la diferencia entre el salón de belleza encontrado en el Senado y el de la Cámara de Diputados es que este último no es exclusivo para los legisladores ni representa un gasto al erario, pues funciona bajo un esquema diferente.
Uno de los servicios que se dan en la Cámara de Diputados es una peluquería ubicada en el basamento del edificio E, la cual opera desde hace más de tres décadas.
El espacio estuvo activo hasta 2014, año en el que fue suspendido temporalmente cuando el espacio fue habilitado como oficinas para diputados y diputadas, pero posteriormente fue reubicado y actualmente continúa en funciones.
De manera paralela, durante la 64.ª Legislatura, en 2018, se abrió una estética en la planta baja del edificio F.
Es aquí cuando la discusión empieza a dividirse, pues, a diferencia del salón de belleza que se encontró en el Senado, el de la Cámara de Baja es que ambos espacios están abiertos al público en general, además de que tanto legisladores, personal administrativo, visitantes y periodistas que cubren las actividades del Congreso pueden acceder a los servicios que ofrecen.
Los cortes básicos de cabello para hombres rondan los 130 o 200 pesos, mientras que los cortes para mujer tienen precios aproximados de 250 pesos.
Además, se ofrecen servicios de peinado, maquillaje, barbería, tintes y arreglo de barba, con tarifas variables según el tipo de atención.
Estilistas sólo cobran por cortes y propinas
En este punto, la diferencia entre ambos salones de belleza se empieza a notar, pues, las oficinas de la peluquería y la estética de la Cámara de Diputados son prestadas por la propia Cámara Baja, a diferencia de la hallada en el Senado, que hasta el momento pareciera que operaba sin permiso.
Otra diferencia es que, en la Cámara de Diputados, los estilistas obtienen sus ingresos exclusivamente del cobro directo a los usuarios y de las propinas.
Y aunque la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, afirmó que los estilistas también reciben sus ingresos únicamente de su trabajo, esto no se ha comprobado hasta el día de hoy.