La presidenta Claudia Sheinbaum condenó las acciones realizadas por el gobierno de los Estados Unidos ante la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa registrada durante las primeras horas de este sábado en la capital de Venezuela.
"México reafirma un principio que no es nuevo y que no admite ambigüedades", expresó la mandataria federal.
Durante la conferencia matutina de este lunes, la presidenta mencionó que no se utiliza el uso de la fuerza para "someter a otros", debido a que la intervención no deriva democracia.
“Rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países. La historia de América Latina es clara y contundente. La intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar ni estabilidad duradera”, apuntó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.
Soberanía y autodeterminación son principios no negociables
Recalcó que la posición del país se basa tanto en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, como la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, mismos que proteger la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, mismos que califica como principios fundamentales y no negociables.
Sheinbaum planteó una visión alternativa para el continente americano basada en la cooperación y no en el uso de la fuerza.
“La competencia económica global, particularmente frente al crecimiento de Asia, no se establece con el uso de la fuerza para someter a otros pueblos, sino con cooperación para el desarrollo, inversión productiva, innovación educación y bienestar social”, sostuvo.
En cuanto a la relación bilateral con Estados Unidos, Sheinbaum explicó que México ha establecido un entendimiento basado en cuatro principios: respeto a la soberanía y a la integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, respeto y confianza mutua y cooperación sin subordinación.
Indicó que México coopera con el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, en el combate al narcotráfico “incluso por razones humanitarias”, pero insistió en que la violencia en el país tiene entre sus causas “la entrada ilegal de armas de alto poder desde Estados Unidos hacia México, así como el grave problema del consumo de drogas en el país vecino”.
Recordó, también, que su Gobierno ha señalado que debe combatirse "con firmeza" a los grupos que distribuyen droga y lavan dinero tanto en México como en Estados Unidos y reiteró que la atención a las causas "también es fundamental".
Finalmente, reafirmó que “en México manda el pueblo y que somos un país libre, independiente y soberano. Cooperación, sí, subordinación e intervención, no”.
La postura de México se da luego del posicionamiento conjunto que Brasil, Chile, Colombia, Uruguay, España y México emitieron el domingo para rechazar la operación militar en Venezuela y advertir que sienta un precedente de alto riesgo para la paz regional.