La crisis por el arribo masivo de sargazo en Quintana Roo alcanzó uno de sus puntos más críticos de los últimos años, luego de que el más reciente monitoreo revelara que el 92.5 por ciento de las playas evaluadas presentan afectaciones, obligando incluso a prestadores de servicios turísticos a utilizar sus propias embarcaciones para intentar contener el avance de la macroalga.
El más reciente Mapa Semáforo de la Red de Monitoreo del Sargazo reportó que 37 de las 40 playas analizadas registran un nivel "excesivo" de acumulación, la categoría más alta de afectación, mientras que solo una presenta un nivel bajo y dos permanecen libres de sargazo.
Quintana Roo enfrenta una de las peores temporadas de sargazo
La situación coincide con una de las temporadas más severas registradas en la última década. Especialistas advierten que el fenómeno responde a una acumulación histórica de biomasa en el Atlántico tropical, impulsada hacia el Caribe por corrientes marinas y patrones atmosféricos.
Imágenes satelitales muestran una concentración sin precedentes de sargazo flotando en el océano, mientras municipios como Tulum, Mahahual y la Costa Maya continúan entre las zonas con mayor presión por el recale masivo.
Ante este escenario, autoridades mantienen operativos permanentes de limpieza y contención a lo largo del litoral caribeño.
Más de 50 mil toneladas retiradas en 2026
La Secretaría de Marina informó que hasta finales de mayo se habían recolectado más de 39 mil 500 toneladas de sargazo en las costas de Quintana Roo. Sin embargo, actualizaciones posteriores elevan la cifra a más de 50 mil toneladas retiradas durante junio.
Las proyecciones oficiales estiman que al cierre de 2026 podrían retirarse hasta 119 mil toneladas, superando ampliamente las cerca de 96 mil toneladas recolectadas durante 2025.
Prestadores turísticos utilizan sus propias embarcaciones
La gravedad de la situación ha llevado a prestadores de servicios turísticos de Puerto Aventuras a emplear sus propias embarcaciones recreativas para retirar manualmente el sargazo acumulado.
Capitanes, marineros y propietarios de lanchas comenzaron a realizar labores de limpieza con el objetivo de mantener navegables las caletas y reducir el impacto en una de las zonas turísticas más importantes de la Riviera Maya.
La iniciativa surgió como respuesta a la disminución en la actividad turística y en las rentas vacacionales, afectaciones que ya comienzan a resentirse en diversos sectores económicos de la región.
A las pérdidas en el sector turístico se suman afectaciones en la actividad pesquera, daños ambientales y el incremento de costos operativos para miles de empresas cuya actividad depende directamente de la calidad de las playas del Caribe mexicano.
Especialistas advierten que el sargazo no solo afecta la competitividad turística, sino que también altera ecosistemas marinos, deteriora arrecifes y pastos marinos, además de generar gases durante su descomposición que pueden impactar la salud y la calidad ambiental.
Proponen una estrategia internacional para enfrentar el fenómeno
Investigadores y expertos han señalado que el carácter transnacional del fenómeno obliga a replantear las estrategias de contención actuales.
Entre las propuestas planteadas destaca el desarrollo de una flota internacional de embarcaciones especializadas para interceptar el sargazo en alta mar antes de que alcance las costas, utilizando sistemas de recolección, compactación, monitoreo satelital e inteligencia artificial.
Paralelamente, especialistas consideran necesario impulsar industrias capaces de transformar el sargazo en biocombustibles, fertilizantes, bioplásticos, materiales de construcción y papel, con el objetivo de convertir parte de esta emergencia ambiental en una oportunidad económica para la región.