El cibercrimen continúa innovando constantemente, buscando nuevas formas de engañar a los usuarios y despojarlos de su dinero. Estos métodos fraudulentos, en ocasiones, alcanzan niveles de sofisticación impresionantes.
Según una investigación reciente de la Dirección General de Análisis Legislativo del Instituto Belisario Domínguez (IBD), México enfrenta un promedio diario de 15 mil fraudes y 13 mil extorsiones. Estas cifras alarmantes subrayan la persistente amenaza que representa el delito cibernético en la sociedad mexicana.
Una amplia gama de tácticas se emplea para atraer a las víctimas desprevenidas. Desde los conocidos 'montadeudas', hasta las pirámides financieras, llamadas de extorsión, suplantación de identidad, estafas en asesoramiento en inversiones, entre otros.
Las estadísticas revelan que algunas entidades federativas en México son particularmente vulnerables a estos delitos. Durante el periodo de enero a mayo de 2023, las entidades federativas con más casos de fraude fueron: Ciudad de México (9 mil 651 casos); Estado de México (6,002); Jalisco (4,077); Chihuahua (2,276); Nuevo León (2,176) y Guanajuato (2,120).
¿Cuáles son los fraudes más comunes en México?
1. 'Montadeudas'
Los préstamos exprés pueden parecer una solución rápida a problemas financieros, pero es importante tener precaución. Estos préstamos suelen venir con intereses ocultos que pueden aumentar repentinamente, llevando a situaciones de extorsión cuando los pagos se vuelven difíciles de realizar.
2. Pirámides Financieras
Las promesas de grandes retornos de inversión pueden ser tentadoras, pero las pirámides financieras son un esquema peligroso. Funcionan reclutando constantemente nuevos miembros, quienes a su vez deben atraer a más personas. Sin embargo, este sistema insostenible puede colapsar en cualquier momento, dejando a los inversores con pérdidas significativas.
3. Llamadas de Extorsión
Las llamadas de extorsión son difíciles de detectar y pueden ser extremadamente persuasivas. Los estafadores utilizan tácticas sofisticadas, como hacerse pasar por empleados bancarios, para obtener información confidencial. Es importante recordar que los bancos nunca solicitan información personal por teléfono o correo electrónico.
4. Robo de Identidad
La identidad de una persona es valiosa y debe protegerse. Datos como nombres, direcciones y números de seguridad social son blanco para los estafadores. La mejor defensa es evitar compartir esta información con desconocidos, incluso si se ofrecen premios o beneficios tentadores.