México tiene asignados 55 proyectos de generación eólica y solar que, en conjunto, contemplan una inversión estimada de 10 mil 600 millones de dólares y podrían incorporar 10 mil 883 megavatios al sistema eléctrico nacional.
Aunque el anuncio representa una ampliación relevante de la capacidad energética del país, el sector empresarial pidió acelerar la ejecución de las inversiones, reducir los tiempos administrativos y mantener reglas estables para responder al crecimiento de la demanda.
Proyectos privados y esquemas mixtos con CFE
La secretaria de Energía, Luz Elena González, explicó que 17 de los proyectos serán desarrollados totalmente por empresas privadas y aportarán 2 mil 858 megavatios de capacidad instalada.
Los otros 38 avanzan mediante esquemas mixtos con la Comisión Federal de Electricidad y representan hasta 8 mil 25 megavatios. Bajo este modelo, el Estado conservará la conducción del sector eléctrico, mientras la inversión privada complementará los recursos y la capacidad operativa de la empresa pública.
En total, los nuevos proyectos equivaldrían aproximadamente al 11% de la capacidad de generación eléctrica instalada en México.
Sin embargo, su asignación no significa que todos estén construidos, pues todavía deberán superar diferentes etapas de permisos, financiamiento, obra e interconexión.
González informó además que existen 34 proyectos renovables ya terminados y que se trabaja en la modernización de 23 subestaciones, con el propósito de fortalecer el suministro para hogares, actividades productivas y futuras inversiones.
Empresarios piden pasar de los anuncios a la ejecución
Durante el foro “Inversión en infraestructura como detonador de crecimiento: Oportunidades del Plan México”, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, José Medina Mora, reconoció los avances en simplificación regulatoria, pero señaló que todavía es necesario reducir tiempos y facilitar el desarrollo de las obras.
El sector privado planteó que México requiere energía suficiente, confiable y con precios competitivos para sostener la expansión industrial. También pidió certeza jurídica de largo plazo y disposiciones claras, estables y previsibles que permitan comprometer recursos en nuevos proyectos.
Fausto Gurrea, director de Estrategia del Consejo Mexicano de Negocios, coincidió en que la confianza regulatoria será determinante para convertir las autorizaciones en plantas operativas y conectadas a la red.
Buscan ampliar la colaboración en el sector energético
El encuentro reunió a representantes empresariales y funcionarios de las secretarías de Energía y Hacienda, además de directivos de Pemex y CFE, para analizar las necesidades de infraestructura y las oportunidades contempladas dentro del Plan México.
El director general de Pemex, Juan Carlos Carpio, propuso extender la participación privada más allá de los contratos mixtos de exploración y extracción, hacia actividades como producción, refinación, petroquímica, mantenimiento y logística.
Carpio informó que las ventas nacionales de Pemex crecieron 17% durante el primer semestre de 2026 y que la deuda de la empresa se redujo a su nivel más bajo en 11 años.
También anunció la instalación de mesas de trabajo para atender las inquietudes de inversionistas y diseñar esquemas que permitan compartir costos y riesgos sin perder el control del interés público.
El desafío será que los proyectos renovables y las obras de transmisión avancen al ritmo de la demanda eléctrica, para evitar que la disponibilidad de energía se convierta en un obstáculo para el crecimiento económico del país.