Año nuevo, precios nuevos, ya que entraron en vigor ajustes a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que ya comenzaron a reflejarse en el precio de diversos productos de consumo cotidiano, principalmente bebidas, cigarros y servicios de apuestas.
Aunque las autoridades federales señalan que los cambios responden a criterios de salud pública y actualización inflacionaria, el impacto ya es visible para los consumidores.
Incremento al IEPS impacta bebidas azucaradas y light

Uno de los incrementos más significativos se registra en las bebidas:
- El IEPS a bebidas azucaradas pasó de 1.64 a 3.08 pesos por litro, lo que representa un aumento cercano al 87 por ciento.
- Además, por primera vez, las bebidas light, cero o con edulcorantes artificiales comenzaron a pagar impuesto, con una cuota aproximada de 1.50 pesos por litro.
Impacto al consumidor:
- Botella de 600 ml: hasta 2 pesos más.
- Botella de 1 litro: alrededor de 3 pesos más.
- Botella de 2 litros: incrementos de 6 pesos o más.
Con ello, refrescos que en 2025 se vendían en alrededor de 28 o 30 pesos, hoy ya pueden encontrarse por encima de los 34 o 36 pesos, dependiendo de la marca y el establecimiento.
IEPS a cigarros eleva el precio de las cajetillas

El tabaco es otro de los productos con mayor impacto:
- La tasa del IEPS a cigarrillos aumentó de 160% a 200%.
- La cuota fija por cigarro pasó de aproximadamente 0.64 a 0.85 pesos por unidad.
Actualmente, muchas cajetillas ya superan los 100 pesos, cuando en años anteriores se mantenían por debajo de ese rango.
Apuestas y juegos con sorteos también registran ajuste

Otro ajuste relevante es el aplicado a las apuestas y juegos con sorteos:
- El IEPS pasó de 30% a 50%.
Este aumento no se refleja directamente en un precio visible, pero sí en menores promociones, cambios en las condiciones de juego o mayores costos indirectos para los usuarios de casinos y plataformas de apuestas en línea.
Especialistas advierten que estos ajustes al IEPS terminan trasladándose al precio final, por lo que se prevé que los consumidores continúen percibiendo incrementos graduales en productos de uso frecuente a lo largo del año.