La violencia volvió a golpear a Guerrero al inicio de junio, luego de que al menos ocho personas fueran asesinadas en distintos hechos registrados durante la mañana del lunes en los municipios de Acapulco, Tixtla y Marquelia.
Los ataques ocurrieron en un lapso de apenas unas horas y reflejan la persistencia de la inseguridad en diversas regiones del estado, donde mayo cerró con homicidios, enfrentamientos y desplazamientos forzados de comunidades enteras.
Hallan tres cuerpos en zona rural de Acapulco
El primer hecho se registró alrededor de las 6:30 horas en la comunidad conocida como El Kilómetro 21, ubicada en la zona rural de Acapulco. En el sitio fueron encontrados los cuerpos de tres hombres abandonados sobre la calle principal.
De acuerdo con los reportes de la Fiscalía General del Estado, las víctimas presentaban huellas de tortura, golpes visibles y tenían las manos atadas hacia atrás.
Además, en la escena fueron localizados chalecos tácticos y cartulinas con mensajes cuyo contenido no fue revelado por las autoridades.
Dos víctimas más en Tixtla
Media hora después, autoridades localizaron los cuerpos de dos hombres a un costado de la carretera federal Tixtla-Chilpancingo, a la altura del kilómetro siete.
Los cadáveres fueron encontrados cerca de un basurero y también presentaban signos de tortura. Hasta el momento no se ha informado oficialmente si las víctimas tenían heridas producidas por arma de fuego.
Tres hombres fueron calcinados en Marquelia
La jornada violenta continuó en la región de la Costa Chica. En la comunidad La Guadalupe, perteneciente al municipio de Marquelia, fueron hallados los cuerpos de tres hombres dentro de un vehículo incendiado.
Las primeras investigaciones apuntan a que las víctimas fueron interceptadas por un grupo armado cuando viajaban en el automóvil. Tras obligarlas a detenerse, los agresores les dispararon y posteriormente incendiaron la unidad utilizando combustible.
Las autoridades confirmaron que los tres cuerpos presentaban impactos de bala.
Violencia mantiene tensión en Guerrero
Los homicidios ocurren en medio de un contexto de violencia que ha afectado a distintas regiones del estado durante las últimas semanas.
En mayo, municipios como Chilapa y Olinalá registraron episodios graves relacionados con grupos delictivos. En Chilapa, comunidades como Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán sufrieron ataques durante varios días, dejando un saldo de seis personas asesinadas y más de mil habitantes desplazados.
Por su parte, en Olinalá fueron localizados al menos 19 cuerpos desmembrados en diferentes puntos del municipio, hechos que incrementaron la preocupación por la seguridad en la región Montaña.
Ante los recientes hechos de violencia, autoridades educativas y sindicales determinaron suspender actividades en al menos cuatro escuelas de educación básica ubicadas en la comunidad de Tepetixtla, municipio de Coyuca de Benítez.
El secretario de la Sección 14 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Silvano Palacios, informó que la medida busca proteger a estudiantes y personal docente mientras se evalúan las condiciones de seguridad en la zona.
Las autoridades estatales mantienen operativos de vigilancia e investigaciones para esclarecer los homicidios registrados en Acapulco, Tixtla y Marquelia.