La celebración de la Semana Santa en México se consolida como uno de los periodos de mayor movilidad en el país, con la participación de cerca de 40 millones de personas y una derrama económica que supera los 25 mil millones de pesos, de acuerdo con la Secretaría de Turismo.
La titular de la dependencia, Josefina Rodríguez Zamora, destacó que este periodo, centrado en las conmemoraciones religiosas de la pasión, muerte y resurrección de Jesús, se ha convertido en un detonante clave para la economía nacional.
Turismo religioso fortalece economía y tradiciones
El turismo vinculado a la fe no solo promueve la movilidad de personas, sino que también impulsa el consumo en sectores como el transporte, la hotelería, la gastronomía y el comercio local, especialmente durante los días considerados de mayor actividad como Jueves y Viernes Santo.
Autoridades señalan que estas fechas permiten fortalecer las tradiciones culturales y religiosas del país, al tiempo que generan ingresos en comunidades que dependen en gran medida de estas celebraciones.
Además, este tipo de turismo contribuye a preservar expresiones populares que forman parte de la identidad nacional, integrando elementos históricos, culturales y espirituales.
Destinos religiosos concentran alta afluencia
Entre los puntos con mayor número de visitantes durante esta temporada destacan la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, San Juan de los Lagos en Jalisco, Juquila en Oaxaca y el santuario de Chalma en el Estado de México.
Estos sitios forman parte de rutas que combinan el turismo religioso con la riqueza cultural del país, atrayendo tanto a visitantes nacionales como internacionales.
En la capital del país, la representación del Viacrucis en Iztapalapa se mantiene como una de las manifestaciones más emblemáticas, con una afluencia estimada superior a dos millones de asistentes, principalmente durante los días más importantes de la conmemoración.
Proyecciones económicas superan los 300 mil millones de pesos
Para el periodo vacacional comprendido entre finales de marzo y mediados de abril, organismos del sector comercio proyectan una derrama económica superior a los 300 mil millones de pesos a nivel nacional.
Esta cifra refleja el impacto integral del turismo en México, no solo en destinos religiosos, sino también en playas, ciudades coloniales y Pueblos Mágicos, que registran un aumento significativo en la llegada de visitantes.
De acuerdo con estimaciones oficiales, se prevé la llegada de más de 4 millones de turistas a los principales destinos del país, lo que representa un incremento respecto al año anterior.
Asimismo, la ocupación hotelera promedio se ubicaría por encima del 60 %, evidenciando la alta demanda de servicios turísticos durante esta temporada.
Semana Santa, motor de desarrollo social y turístico
Autoridades federales subrayan que el turismo durante Semana Santa no solo fortalece la economía, sino que también contribuye al desarrollo social de las comunidades al generar empleo y promover la actividad local.
Este periodo vacacional se mantiene como uno de los más relevantes del calendario turístico nacional, al combinar tradición, cultura y actividad económica en distintas regiones del país.