Autoridades sanitarias de Yucatán mantienen activa la vigilancia epidemiológica tras confirmarse la presencia de la ameba Naegleria fowleri, conocida popularmente como “ameba comecerebros”, en un lago artificial de la ciudad de Mérida, luego de que un hombre de 34 años falleciera a consecuencia de una infección asociada a este microorganismo.
De acuerdo con información de la Secretaría de Salud de Yucatán, el caso corresponde a un instructor de actividades acuáticas que laboraba en el lago artificial ubicado en una plaza comercial al norte de Mérida.
Estudios realizados por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) confirmaron que la meningoencefalitis que padeció fue causada por Naegleria fowleri.
Tras la detección del microorganismo, las autoridades ordenaron el cierre temporal del cuerpo de agua y comenzaron una investigación para determinar si existieron irregularidades en el mantenimiento y control sanitario del sitio.
Asimismo, advirtieron que las actividades permanecerán suspendidas hasta que se demuestre que las condiciones del agua son seguras.
Como parte de las acciones preventivas, alrededor de 300 personas que ingresaron al lago durante el periodo considerado de riesgo fueron identificadas y sometidas a seguimiento epidemiológico.
Actualmente, cerca de 240 continúan bajo observación para detectar oportunamente cualquier síntoma relacionado con la enfermedad.
La Naegleria fowleri es un microorganismo que habita principalmente en cuerpos de agua dulce templada o caliente, como lagos, ríos, estanques o aguas con escasa cloración.
La infección ocurre cuando agua contaminada entra con fuerza por las fosas nasales, permitiendo que la ameba llegue al cerebro, donde provoca una enfermedad conocida como meningoencefalitis amebiana primaria, considerada extremadamente rara pero altamente letal.
Especialistas señalan que la ameba no se transmite de persona a persona ni por beber agua contaminada. El riesgo se presenta principalmente durante actividades acuáticas como natación, clavados o deportes en aguas dulces donde el líquido puede ingresar por la nariz.
Entre los síntomas iniciales se encuentran dolor intenso de cabeza, fiebre, náuseas y vómito. Conforme avanza la infección pueden presentarse rigidez en el cuello, confusión, pérdida del equilibrio, convulsiones y alteraciones neurológicas severas.
Las autoridades yucatecas han reiterado que el caso se encuentra vinculado a un sitio específico y que, por el momento, no existe evidencia de un riesgo generalizado para la población ni para la red de agua potable de la entidad.
No obstante, exhortaron a la ciudadanía a seguir las recomendaciones sanitarias y acudir de inmediato a recibir atención médica ante cualquier síntoma compatible tras haber tenido contacto con cuerpos de agua dulce.