Un enfrentamiento armado entre comuneros y un grupo civil armado dejó un saldo preliminar de dos personas muertas y siete lesionadas en el estado de Chiapas, en hechos registrados entre los municipios de Nicolás Ruiz y Venustiano Carranza.
Enfrentamiento se desata tras incursión armada
El conflicto inició cuando pobladores realizaban actividades en una zona en disputa y detectaron la presencia de un grupo de hombres armados a bordo de un vehículo.
Los sujetos habrían ingresado sin identificarse y abrieron fuego, lo que provocó la reacción de los comuneros y derivó en un intercambio de disparos que se prolongó por varias horas, generando pánico entre los habitantes.
Vecinos de comunidades cercanas reportaron múltiples detonaciones de arma de fuego, por lo que varias familias optaron por resguardarse ante el riesgo del fuego cruzado.
Saldo oficial y traslado de heridos
Autoridades estatales confirmaron que el enfrentamiento dejó dos personas sin vida quienes fueron identificadas como Mari Cruz “N” y Luis Alfonso “N”, y al menos siete personas lesionadas por arma de fuego, entre ellas una mujer.
Los heridos fueron trasladados al hospital “Gilberto Gómez Maza” en Tuxtla Gutiérrez, donde reciben atención médica especializada, mientras que también se reportó una persona en calidad de no localizada.
De manera extraoficial, habitantes de la zona han señalado que el número de víctimas podría ser mayor; sin embargo, estas versiones no han sido confirmadas.
Conflicto agrario detrás de la violencia
Las primeras líneas de investigación apuntan a que el enfrentamiento está relacionado con un conflicto agrario de larga duración entre comunidades de la región, derivado de disputas por la posesión de tierras.
Autoridades también analizan la posible participación de grupos armados vinculados a la delincuencia organizada, lo que habría elevado el nivel de violencia en la zona.
Tras los hechos, se desplegó un operativo con la participación de fuerzas estatales, Ejército Mexicano y Guardia Nacional, con el objetivo de restablecer el orden y evitar nuevos enfrentamientos.
La zona permanece bajo vigilancia mientras continúan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.