La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) analiza este sábado el rumbo de su movimiento, luego de cumplir 13 días de huelga nacional y mantener un plantón en el Zócalo de la Ciudad de México como parte de sus demandas laborales y de seguridad social.
Integrantes de la organización magisterial realizan consultas con sus bases para determinar si continúan con las acciones de protesta actuales o si incrementan las medidas de presión contra el Gobierno federal. La decisión será tomada mediante asambleas y reuniones internas en las que participan representantes de distintas secciones sindicales del país.
Demandan cambios al sistema de pensiones
Entre las principales exigencias de la CNTE se encuentra la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, legislación que modificó el sistema de pensiones de los trabajadores al servicio del Estado. Los docentes sostienen que la reforma afectó las condiciones de jubilación y buscan que se establezcan nuevos mecanismos para el retiro.
Además, el magisterio disidente ha solicitado mejoras salariales, cambios en los procesos administrativos y atención a diversas demandas laborales que consideran pendientes desde hace varios años.
Las movilizaciones comenzaron a finales de mayo con marchas, bloqueos y la instalación de un campamento permanente en el centro de la capital del país. Desde entonces, miles de maestros provenientes de distintos estados han participado en las protestas.
Asambleas definirán próximos pasos
Durante este fin de semana, las secciones que integran la coordinadora evaluarán los resultados de las negociaciones sostenidas con autoridades federales. Los representantes sindicales presentarán a sus bases los avances obtenidos y las propuestas planteadas por el Gobierno.
Con base en esas consultas, la organización determinará si mantiene el plantón instalado en el Zócalo y otras zonas de la Ciudad de México o si pone en marcha nuevas acciones de protesta para presionar por una respuesta favorable a sus demandas.