La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera temporal una mina que operaba sin las autorizaciones federales correspondientes en el ejido Arroyo del Hacho, ubicado en el municipio de Guanaceví, Durango.
Durante recorridos de inspección en la zona, personal de la dependencia detectó actividades relacionadas con la explotación de minerales metálicos, principalmente plata, oro y zinc, sin que los responsables pudieran acreditar los permisos ambientales exigidos por la legislación mexicana.
Detectan daños a vegetación forestal
De acuerdo con la información proporcionada por la Profepa, en el sitio fueron encontradas instalaciones rudimentarias, maquinaria y equipo utilizados para las labores de extracción minera.
Además, los inspectores documentaron la remoción de vegetación en una superficie aproximada de 3 mil 200 metros cuadrados, afectando especies forestales características de la región, entre ellas pinos y táscate (juniperus).
La dependencia señaló que este tipo de vegetación desempeña un papel importante en la conservación del suelo, la captación de agua y la protección de hábitats para diversas especies de fauna silvestre.
Operaba sin autorización ambiental
Durante la revisión, los responsables del proyecto no presentaron autorizaciones en materia de impacto ambiental ni permisos para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales, documentos que deben ser emitidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Ante estas irregularidades, la Profepa ordenó la clausura total temporal de las actividades y realizó el aseguramiento precautorio de la maquinaria localizada en el lugar para evitar que continuaran los trabajos de extracción.
Inician procedimiento administrativo
La autoridad ambiental informó que ya se inició un procedimiento administrativo para determinar las responsabilidades de los involucrados y evaluar la magnitud de los daños ocasionados al ecosistema.
Asimismo, se buscará establecer las medidas necesarias para la reparación ambiental de la zona afectada y garantizar el cumplimiento de la normatividad vigente en materia de protección de recursos naturales.
La Profepa indicó que estas acciones forman parte de los operativos de vigilancia destinados a combatir actividades que ponen en riesgo los ecosistemas y la biodiversidad del país.