Diego Sebastián “N”, detenido por el asesinato del tecladista y productor de Camilo Séptimo, Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, y de tres integrantes de su familia, habría cambiado su versión sobre el móvil del multihomicidio ocurrido en un exclusivo complejo habitacional de Zona Esmeralda, en Atizapán de Zaragoza.
En un primer momento se manejó que el crimen habría derivado de un supuesto préstamo por $300,000 pesos. Sin embargo, una nueva versión apunta a que Diego Sebastián “N” habría acudido al pent-house para exigir a Jonathan dólares y una cantidad cercana a $30 millones de pesos en bitcoins. De acuerdo con esa versión, la situación se salió de control y terminó en el asesinato de las cuatro víctimas.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) mantiene el robo como una de las principales líneas de investigación, aunque hasta ahora corresponde a las autoridades determinar qué ocurrió y qué elementos pueden ser acreditados con pruebas.
La relación entre el músico y el ahora detenido habría sido un factor determinante. Jonathan conocía a Diego Sebastián “N” y, de acuerdo con los primeros datos, ambos habían convivido horas antes del crimen durante un partido de pádel. Posteriormente tenían previsto reunirse, por lo que el ingreso al inmueble presuntamente no habría generado sospechas.
Imágenes de cámaras de seguridad habrían registrado a Diego Sebastián “N” cuando ingresó al edificio utilizando gorra y lentes. De acuerdo con las investigaciones, presuntamente llevaba un arma de fuego con silenciador, circunstancia que podría explicar que los vecinos no reportaran haber escuchado detonaciones.
Mientras el presunto agresor habría subido al departamento, Gerardo “N”, quien declaró que únicamente se desempeñaba como su chofer, permaneció en el exterior a bordo de un vehículo Kia gris. Las autoridades también investigan las placas del automóvil, que presuntamente correspondían a otro vehículo.
Descubren el multihomicidio
El ataque fue descubierto después de que Freddy, amigo de Jonathan, acudiera al inmueble al no tener noticias del músico durante varias horas. Jonathan le habría pedido previamente que buscara ayuda si transcurría determinado tiempo sin comunicarse con él.
Cerca de las 20:30 horas, Freddy llegó al departamento acompañado de otras personas y llamó a la puerta. Desde el interior respondió un hombre, pero de inmediato advirtió que la voz no correspondía a Jonathan.
Horas después, con la presencia de las autoridades, fue posible ingresar al pent-house. En el cuarto de lavado localizaron sin vida a la trabajadora doméstica, de 21 años. En otra zona del inmueble fueron encontrados Jonathan y su esposa, de 35 años y con cuatro meses de embarazo, así como su hija de tres años.
También fue localizado con vida un menor, hijo de Jonathan y su pareja, quien permaneció escondido debajo de una cama durante el ataque. El niño quedó bajo el cuidado de familiares y, de acuerdo con la Fiscalía, no ha sido entrevistado, debido a que las autoridades consideran prioritario garantizar primero su bienestar.
En el inmueble también fue localizada una de las mascotas de la familia sin vida, mientras que otro perro sobrevivió.
Detienen a dos sospechosos
Después del ataque, Diego Sebastián “N” habría logrado abandonar el lugar. Durante la madrugada, autoridades de la FGJEM, en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, localizaron y detuvieron tanto a él como a Gerardo “N”.
Ambos permanecen bajo investigación por su probable participación en el multihomicidio. La Fiscalía busca establecer el grado de responsabilidad de cada uno y determinar si existió una planeación previa, así como el verdadero móvil del ataque.
La FGJEM informó que los cuerpos de Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, de 38 años; su esposa, de 35; su hija de tres años y la trabajadora doméstica fueron entregados a sus familiares antes de la medianoche del miércoles. Este jueves son velados en una agencia funeraria de Tlalnepantla.
También fue entregado a la familia el cuerpo de Nahala, una perrita golden retriever que murió durante los hechos.
El inmueble permanece bajo resguardo de las autoridades y es custodiado por policías municipales de Atizapán de Zaragoza, mientras continúan las diligencias para esclarecer el crimen.
La Fiscalía deberá determinar ahora, con base en testimonios, peritajes, registros de cámaras y demás evidencias, si la disputa por dinero fue realmente el origen del ataque y qué papel desempeñaron los dos detenidos.