El abogado Gerardo Rincón Flores, representante legal en México de Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera, aseguró que enviará a autoridades de Estados Unidos una lista con los nombres de 32 funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con organizaciones del narcotráfico.
El abogado asegura que la lista ampliaría señalamientos previos
Rincón Flores afirmó que el documento que planea entregar a autoridades estadounidenses ampliaría una supuesta lista previa de diez personas presuntamente relacionadas con grupos criminales.
"De una lista de diez personas se quedaron cortos. Lo que yo voy a mandar se va a expandir a treinta y dos", señaló el litigante al hablar sobre la información que dice tener en su poder.
De acuerdo con sus declaraciones, entre los nombres habría funcionarios y exfuncionarios que habrían ocupado cargos durante las administraciones federales de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador. También aseguró que algunos de los señalados continuarían en funciones públicas.
No se han revelado nombres ni pruebas públicas
Hasta el momento, el abogado no ha dado a conocer los nombres de las personas incluidas en la supuesta lista, ni ha presentado documentos o pruebas públicas que respalden sus afirmaciones.
Por ello, los señalamientos se mantienen como afirmaciones realizadas por la defensa legal de Joaquín Guzmán Loera y no como hechos acreditados judicialmente.
Una de las frases que más atención provocó fue cuando el abogado aseguró que la información relacionada con dos personas específicas podría tener consecuencias de gran alcance.
"Cuando Estados Unidos tenga la información de dos personas claves se va a caer todo", afirmó Rincón Flores, aunque evitó precisar a quiénes se refería, qué cargos habrían ocupado o cuál sería la naturaleza de los datos que pretende entregar.
Las declaraciones se producen en un momento delicado para las investigaciones relacionadas con el Cártel de Sinaloa y sus distintas facciones, especialmente por los procesos judiciales abiertos en Estados Unidos contra integrantes de la familia Guzmán.
En los últimos meses, autoridades estadounidenses han mantenido la atención sobre posibles vínculos entre organizaciones criminales mexicanas y actores políticos, lo que ha colocado nuevamente el tema de la llamada "narcopolítica" en el centro del debate público.