Vietnam y Rusia firmaron un acuerdo para construir una central nuclear en territorio vietnamita, en un paso clave para reactivar el programa atómico del país asiático y fortalecer su seguridad energética.
El proyecto, denominado Ninh Thuan 1, contempla la construcción de dos reactores de diseño ruso con una capacidad conjunta de 2,400 megavatios, según informaron medios oficiales vietnamitas.
El acuerdo se concretó durante la visita del primer ministro vietnamita Phạm Minh Chính a Moscú, donde se reunió con su homólogo ruso Mikhail Mishustin.
Ambos gobiernos calificaron la iniciativa como un “proyecto simbólico” de la cooperación bilateral, en un contexto donde Vietnam busca garantizar fuentes de energía estables y sostenibles.
Retoman planes suspendidos
La nueva planta revive proyectos nucleares que fueron cancelados en 2016 debido al aumento de costos y preocupaciones de seguridad.
Ahora, el contexto energético global, marcado por el encarecimiento de los combustibles fósiles, ha reactivado el interés de Hanói en la energía nuclear como alternativa de largo plazo.
Vietnam apuesta por esta tecnología para reducir su dependencia de importaciones energéticas y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, en línea con sus objetivos de desarrollo hacia 2050.
El país busca consolidarse como una economía avanzada en Asia, siguiendo el modelo de los llamados “tigres asiáticos”.
Además del proyecto nuclear, la reunión en Moscú incluyó conversaciones para ampliar la cooperación en sectores como petróleo y gas, tecnología e infraestructura.
Vietnam y Rusia mantienen relaciones desde la década de 1950, aunque sus vínculos económicos siguen siendo limitados en comparación con los que Hanói sostiene con potencias como China y Estados Unidos.
No obstante, Moscú continúa siendo un proveedor clave de armamento para Vietnam, mientras el país asiático avanza en la diversificación de sus alianzas estratégicas.