El presidente de EUA, Donald Trump, viajará próximamente a China acompañado por un grupo de 16 altos ejecutivos de algunas de las empresas más importantes del mundo, entre ellos Elon Musk, de Tesla; Tim Cook, de Apple, y Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock.
Sin embargo, una de las ausencias que más llamó la atención fue la de Jensen Huang, CEO de NVIDIA, quien en ocasiones anteriores había participado en encuentros empresariales de alto nivel relacionados con las relaciones entre Washington y Pekín.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses citados por EFE, las conversaciones entre Trump y empresarios se enfocarán principalmente en sectores como aviación, agricultura e inversiones estratégicas.
Empresarios de grandes compañías acompañarán a Trump
La delegación también incluirá a directivos de empresas como Boeing, Goldman Sachs, Qualcomm, Blackstone, GE Aerospace y Cargill.
Además, participarán ejecutivos de Citi, Mastercard, Micron, Visa, Illumina y Coherent. Entre las pocas mujeres invitadas figuran Jane Fraser, directora de Citi, y Dina Powell, presidenta de Meta.
El viaje ocurre en medio de un escenario marcado por tensiones comerciales entre EUA y China, especialmente por las restricciones mutuas relacionadas con inversiones, exportaciones y tecnología avanzada.
Relación con China y chips de NVIDIA siguen bajo presión
Aunque la administración de Trump flexibilizó parcialmente las restricciones para exportar ciertos chips avanzados de NVIDIA al mercado chino, todavía mantiene prohibiciones sobre algunos de los productos más sofisticados de la compañía.
La situación se da mientras China impulsa el uso de alternativas tecnológicas nacionales para reducir la dependencia de empresas estadounidenses.
La ausencia de Jensen Huang también ocurre en medio de investigaciones relacionadas con presunto contrabando de chips avanzados hacia China, caso que involucra a personas vinculadas con Supermicro.
Trump y Musk retomaron relación en meses recientes
El viaje también confirma el nuevo acercamiento entre Donald Trump y Elon Musk, luego de diferencias públicas registradas tras el regreso del republicano a la Casa Blanca.
Durante los últimos meses, Musk volvió a acercarse al mandatario y mantiene una postura favorable hacia la relación comercial con China, donde Tesla opera una de sus plantas más importantes.
Incluso, el empresario ha señalado anteriormente que la megafábrica de Tesla en Shanghái representa uno de los proyectos con mejor rendimiento de toda la compañía a nivel global.