El Vaticano confirmó que no participará en la denominada “Junta de Paz”, organismo internacional promovido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El anuncio fue realizado este martes por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado y principal responsable diplomático de la Santa Sede, quien explicó que la decisión responde a la “naturaleza particular” del Vaticano y a la existencia de “cuestiones críticas” que aún no han sido resueltas.
Parolin subrayó que, en el ámbito internacional, la gestión de crisis debe recaer principalmente en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y no en iniciativas paralelas.
De Gaza a conflictos globales
La Junta de Paz fue presentada por Trump en enero durante el Foro Económico Mundial de Davos. Inicialmente concebida para supervisar la tregua y reconstrucción en Gaza tras el conflicto entre Hamás e Israel, la iniciativa amplió posteriormente su alcance para abordar conflictos globales.
El organismo contempla aportaciones económicas significativas: los miembros permanentes deben contribuir con mil millones de dólares para formar parte, lo que ha generado críticas por considerarse una posible versión “de pago” del Consejo de Seguridad de la ONU.
Según datos difundidos por sus promotores, al menos 19 países han firmado su carta fundacional, mientras que otras fuentes señalan que el número podría superar los 30, entre ellos Israel, Argentina, Arabia Saudí y Egipto.
Decisión tras evaluación diplomática
El actual pontífice, León XIV, recibió la invitación formal en enero. Tras analizar la propuesta, la Santa Sede optó por no sumarse a la iniciativa.

La postura del Vaticano se suma a la de otros países europeos que han declinado participar, como España, Francia y Suecia. En contraste, naciones como Italia asistirán únicamente en calidad de observadores.
La primera reunión de la Junta de Paz está prevista para este jueves en Washington. Mientras tanto, la Santa Sede reiteró su intención de mantener un papel diplomático independiente y continuar respaldando el multilateralismo bajo el marco de la ONU como vía principal para la resolución de conflictos internacionales.