La Santa Sede nombró a monseñor Juan Gabriel Díaz Ruiz como nuevo arzobispo de Santiago de Cuba, luego de aceptar la renuncia pastoral de Dionisio García, presentada en 2020, informó este sábado la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC).
Mediante un comunicado, los obispos cubanos expresaron su agradecimiento a García, quien asumió la arquidiócesis en 2007, tras ser nombrado por el entonces papa Benedicto XVI.
La COCC reconoció los años de servicio del religioso y destacó su labor en la difusión del Evangelio, así como su desempeño episcopal, caracterizado por la fidelidad, la cercanía y el compromiso pastoral.
Juan Gabriel Díaz Ruiz asumirá la arquidiócesis
Hasta ahora, Díaz Ruiz estaba al frente de la diócesis de Matanzas. Con su nuevo nombramiento, asumirá la responsabilidad eclesiástica en Santiago de Cuba con un espíritu de obediencia y entrega, señaló la Conferencia de Obispos.
El nuevo arzobispo cuenta con experiencia en el servicio religioso en distintas parroquias de la isla y también estuvo al frente de la diócesis de Ciego de Ávila, en la región central del país.
Dionisio García presentó su renuncia hace seis años
La salida de García ocurre seis años después de que presentara formalmente su renuncia, al cumplir 75 años, edad establecida por el Derecho Canónico para que los obispos pongan su cargo a disposición de la Santa Sede.
A pesar de haber presentado su dimisión en 2020, permaneció al frente de la arquidiócesis mientras el Vaticano determinaba quién ocuparía su lugar.
Durante su trayectoria, Dionisio García se convirtió en una de las voces más reconocidas del episcopado cubano. En los últimos años también expresó públicamente sus preocupaciones ante la crisis económica, energética y social que atraviesa la isla.
Las posturas públicas de García sobre la situación de Cuba
En 2021, después de las manifestaciones antigubernamentales del 11 de julio, consideradas las mayores protestas de las últimas décadas en Cuba, el entonces arzobispo llamó a resolver las diferencias mediante vías pacíficas y rechazó que se recurriera a la violencia o la intolerancia.
Más recientemente, durante una homilía pronunciada en octubre en el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, García habló sobre las dificultades que enfrentan las familias debido a la escasez de alimentos y medicamentos, los apagones y las enfermedades.
En esa celebración religiosa resumió el panorama con la frase: “Estamos mal, no sabemos cómo salir de esto”.
Al referirse a su legado, la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba señaló que su servicio dejó una huella de agradecimiento entre los habitantes de Santiago de Cuba, quienes reconocen en él a un pastor que procuró acompañar a la comunidad y compartir sus alegrías, preocupaciones y aspiraciones.