Ante las fuertes críticas sobre la imposición de peaje en Ormuz, el presidente Donald Trump se retractó este martes de que se trate de un pago que las embarcaciones tengan que efectuar, sino de una inversión y acuerdos de comercio que tendrán que establecer los interesados con Estados Unidos.
A través de redes sociales, el mandatario republicano expresó que decidió reemplazar la tarifa, debido a que las inversiones “serán MASIVAS”.
"Basado en conversaciones altamente productivas con el liderazgo de Oriente Medio, he decidido reemplazar la Tarifa de Reembolso del 20% con Acuerdos de Comercio e Inversión que los diversos Estados del Golfo Pérsico harán en Estados Unidos”, declaró Trump.

Estados Unidos atacó a Irán el martes en la madrugada, horas después de que Trump afirmara que Washington está “restableciendo” un bloqueo sobre el país de Medio Oriente.
Estas acciones provocaron que el acuerdo provisional de alto al fuego se pausara, provocando también el cierre del estrecho.
En cambio, los combates han vuelto a envolver a la región, amenazaron la economía global y trajeron consigo diversas advertencias a aerolíneas comerciales.
Conflicto se focaliza en el estrecho de Ormuz tras ataques
El foco del conflicto ahora es el estrecho, por el que en tiempos de paz llegó a pasar una quinta parte de todo el petróleo crudo y el gas natural comercializados. Irán cerró el paso en la práctica durante la guerra al atacar y amenazar a barcos.
El Comando Central de Estados Unidos informó que atacó varias zonas en Irán, apuntando a “sistemas de defensa costera, sitios de misiles y drones y capacidades marítimas”. Irán reconoció los ataques, pero no ha proporcionado evaluaciones de víctimas o daños.

Este intercambio de fuego registrado en los últimos días sembró más dudas sobre el acuerdo de paz provisional, ahora casi a mitad del período de 60 días en el que se suponía que debían negociar un acuerdo final.
Los mediadores regionales todavía están tratando de que Estados Unidos e Irán vuelvan a la mesa de negociaciones, según dos funcionarios regionales.
Cualquier intento de Estados Unidos o Irán de cobrar tarifas violaría las normas globales sobre la libertad de navegación y elevaría las tensiones.