El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este martes 6 de octubre un proyecto público-privado de 6,600 millones de dólares para ampliar la fabricación de componentes de submarinos nucleares. La iniciativa contempla un nuevo astillero en Maryland, con operaciones iniciales previstas para 2030, y busca reducir los retrasos en la producción naval militar.
La instalación, denominada Arsenal-2, será desarrollada por Anduril Industries en Sparrows Point, dentro del centro logístico Tradepoint Atlantic, cerca del puerto de Baltimore. El proyecto prevé generar aproximadamente 3,100 empleos directos.
Anduril aportará capital privado y la Marina contratará la producción
Anduril invertirá 3,700 millones de dólares para construir las instalaciones y desarrollar su capacidad de fabricación. A esa aportación se suma un contrato de la Marina estadounidense por hasta 2 mil 900 millones de dólares, con lo que el paquete anunciado alcanza los 6 mil 600 millones.
El astillero producirá piezas clave para los submarinos de ataque de la clase Virginia, incluidos tubos lanzatorpedos y puertas.
El ensamblaje de las embarcaciones se realiza en otros astilleros, por lo que Arsenal-2 se integrará a su cadena de suministro.
El plan contempla ampliar posteriormente la producción a módulos y secciones mayores. La capacidad aumentará de forma gradual conforme se incorporen trabajadores, proveedores e infraestructura.
El proyecto busca atender los retrasos de la industria naval
La inversión responde a las limitaciones de capacidad y suministro que han dificultado la entrega de submarinos. También amplía el papel de Anduril, conocida por sus sistemas autónomos y tecnología militar, hacia la fabricación de componentes para programas navales tradicionales.
Trump afirmó durante el acto que los contribuyentes estadounidenses recibirían una participación del 40 por ciento en el nuevo astillero, aunque no detalló cómo se estructuraría ese mecanismo de propiedad.
El proyecto ocupará una zona vinculada históricamente con la industria siderúrgica, donde operó una planta de Bethlehem Steel que cerró en 2012.
Su desarrollo forma parte de la apuesta del Gobierno estadounidense por recuperar capacidad de construcción naval para usos civiles y militares.
El anuncio ocurre antes de las elecciones legislativas
Trump presentó la iniciativa a menos de un mes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que estará en juego el control del Congreso. El mandatario ha utilizado estos anuncios para destacar inversiones industriales y la creación de empleos.
El gobernador demócrata de Maryland, Wes Moore, no participó en la ceremonia. La Casa Blanca sostuvo que fue invitado, mientras que su oficina aseguró que se le impidió intervenir en los discursos. Pese a esa diferencia, Moore expresó su respaldo al proyecto por su potencial económico y laboral para el estado.