El presidente de Donald Trump afirmó que Cuba es una “nación fallida” y urgió al gobierno de La Habana a alcanzar un acuerdo con Washington, en medio de una profunda crisis energética que ha dejado al país con escasez de combustible y cortes de servicios básicos.
Desde el avión presidencial Air Force One, Trump reiteró que Cuba no tiene “ni combustible para que los aviones despeguen” y defendió que su administración busca un entendimiento entre las partes por considerarlo una “amenaza humanitaria”.
Sin embargo, no detalló de qué tipo de acuerdo se trataría ni precisó un calendario para que ocurra.
Trump aseguró que su secretario de Estado, Marco Rubio, “está hablando con Cuba ahora mismo” y que un arreglo sería beneficioso, pese a que el gobierno cubano ha rechazado que exista tal diálogo formal. También descartó considerar una operación militar similar a la aplicada en Venezuela tras la caída de su gobierno, al señalar que no cree que sea necesario un cambio de régimen forzado.
Crisis energética y humanitaria
La isla caribeña enfrenta una grave escasez de petróleo tras la reducción de envíos desde Venezuela y la presión de sanciones estadounidenses dirigidas a bloquear el acceso a combustibles por parte de terceros países.
Esto ha provocado apagones, interrupciones de servicios esenciales y efectos económicos severos.

La ONU ha expresado su preocupación por el agravamiento de la situación, alertando sobre los impactos de las sanciones en el derecho internacional y en los servicios básicos como salud, alimentación y agua potable, y ha pedido que se levanten medidas que agraven la crisis humanitaria.
México: ayuda humanitaria y mediación
Mientras tanto, Claudia Sheinbaum ha ofrecido que México podría actuar como puente para la llegada de ayuda a Cuba. El gobierno mexicano envió recientemente dos buques con más de 800 toneladas de ayuda humanitaria, que incluyen alimentos y productos de primera necesidad, como respuesta a la situación en la isla.
Sheinbaum también ha manifestado su disposición a mediar para que se restablezcan los envíos de combustible por vías diplomáticas, subrayando que las sanciones que afecten directamente al pueblo cubano son injustas y pueden tener consecuencias sociales graves.
La crisis cubana ha tensado aún más las relaciones entre Estados Unidos y países de la región, que se debaten entre las presiones de Washington y la defensa del principio de soberanía.