El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que Cuba atraviesa una profunda crisis y afirmó que el gobierno de la isla está buscando apoyo para enfrentar su situación, por lo que adelantó que Washington estaría dispuesto a dialogar, aunque las conversaciones permanecen detenidas en medio de las tensiones entre ambas naciones.
A través de su red social Truth Social, el mandatario estadounidense señaló que ningún presidente republicano había abordado el tema cubano directamente con él y describió a la isla como un país en declive constante.
"Cuba está pidiendo ayuda y vamos a hablar", escribió Trump en su publicación.
El republicano también mencionó que viajaría a Pekín para sostener una reunión pospuesta con el presidente chino, Xi Jinping, considerado uno de los principales aliados políticos y económicos de La Habana.
Trump endurece presión económica contra Cuba
En las últimas semanas, la administración de Trump ha intensificado las medidas contra el gobierno cubano mediante una ampliación de sanciones que afectan a personas y empresas extranjeras con vínculos comerciales con la isla.
Las restricciones impactan especialmente a sectores estratégicos como energía, defensa, seguridad y finanzas, aumentando así la presión económica sobre el régimen cubano.
Aunque ambos gobiernos mantienen canales de negociación abiertos, el único encuentro presencial conocido entre representantes de Cuba y Estados Unidos ocurrió el pasado abril y concluyó sin avances significativos.
Desde entonces, las conversaciones parecen haberse enfriado mientras aumenta el intercambio de declaraciones hostiles entre ambas administraciones.
Díaz-Canel acusa amenazas contra Cuba
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, acusó a Trump de elevar el tono de sus advertencias contra la isla hasta niveles que calificó como peligrosos y sin precedentes.
"Eleva sus amenazas de agresión militar contra Cuba a una escala peligrosa y sin precedentes", afirmó Díaz-Canel.
El mandatario cubano sostuvo además que la comunidad internacional y el propio pueblo estadounidense deben pronunciarse ante lo que consideró una posible acción de carácter criminal contra Cuba.