Taiwán propuso destinar 36 mil 40 millones de dólares taiwaneses, equivalentes a unos mil 140 millones de dólares estadounidenses, al desarrollo de un sistema capaz de interceptar misiles balísticos tácticos, en medio del aumento de la presión militar ejercida por China alrededor de la isla.
La partida está incluida en el proyecto presupuestario del Ministerio de Defensa Nacional para 2027 y financiaría el desarrollo y despliegue de una versión mejorada del sistema de misiles tierra-aire Tien Kung III, mediante el programa denominado Strong Bow.
El plan se extendería de 2026 a 2032, aunque la propuesta no especifica cuántos proyectiles serán fabricados o adquiridos. La entrega del primer lote a la Fuerza Aérea taiwanesa está contemplada a partir de 2028.
Strong Bow ampliará la defensa contra misiles
El sistema Strong Bow será diseñado y producido por el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Chung-Shan, principal organismo dedicado al desarrollo de armamento en Taiwán.
Su función será interceptar misiles de crucero y misiles balísticos a una altura de hasta 70 kilómetros, ampliando la capacidad de respuesta ante amenazas que ingresen desde distintos niveles y trayectorias.
Strong Bow no operará de manera aislada. La estrategia contempla integrarlo con los sistemas Tien Kung III desarrollados por Taiwán y con los Patriot PAC-3 de fabricación estadounidense, destinados principalmente a neutralizar proyectiles en fases y altitudes más bajas.
La combinación de estas plataformas permitiría establecer distintas barreras de detección e intercepción, con el propósito de responder a ataques simultáneos con aviones, drones, misiles de crucero y proyectiles balísticos.
Taiwán avanza en la construcción de su escudo aéreo
El programa forma parte del proyecto conocido como “Escudo de Taiwán” o “T-Dome”, una red de defensa aérea de múltiples capas con la que el gobierno busca proteger instalaciones estratégicas, centros de mando y zonas pobladas ante un eventual ataque.
El fortalecimiento de esta capacidad ocurre mientras China mantiene operaciones militares frecuentes en los alrededores de Taiwán, incluidas incursiones aéreas, despliegues navales y ejercicios orientados al bloqueo de la isla. Pekín considera el territorio parte de China y no ha descartado emplear la fuerza para asumir su control, postura rechazada por las autoridades taiwanesas.
Presupuesto incluye buques, rescate submarino y blindados
Además del sistema antimisiles, el Ministerio de Defensa contempla 53 mil 290 millones de dólares taiwaneses, unos mil 684 millones de dólares estadounidenses, para incorporar un buque de reabastecimiento de combustible y municiones, así como tres embarcaciones de rescate.
Una de estas unidades estaría especializada en operaciones de rescate submarino, capacidad que cobrará mayor relevancia ante la prevista entrada en servicio del Hai Kun, primer submarino desarrollado y construido localmente.
La propuesta también considera una inversión plurianual de hasta 147 mil 310 millones de dólares taiwaneses, equivalentes a unos 4 mil 656 millones de dólares estadounidenses, para renovar vehículos militares, incluidos cientos de blindados.
Estas partidas se integran en el presupuesto de defensa propuesto para 2027, que alcanzaría la cifra récord de 1.12 billones de dólares taiwaneses, alrededor de 35 mil 404 millones de dólares estadounidenses. El monto equivale al 3.01% del producto interno bruto de la isla y representa un aumento del 18% respecto al año anterior.
El proyecto todavía deberá ser revisado por el Parlamento taiwanés, donde la oposición cuenta con mayoría y tendrá la última palabra sobre los montos definitivos. Su discusión será determinante para establecer el calendario y alcance de los programas con los que Taiwán pretende reforzar su capacidad de defensa frente a China.