El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que Washington no busca que Europa sea dependiente, sino que fortalezca sus propias capacidades dentro de la OTAN.
Durante una rueda de prensa en Bratislava junto al primer ministro eslovaco, Robert Fico, Rubio subrayó que su país no pretende tener “vasallos”, sino aliados sólidos.
“No queremos que Europa dependa de nosotros; no estamos pidiendo que Europa sea un vasallo de los Estados Unidos”, declaró.
El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que cuanto más fuertes sean los miembros de la OTAN, más robusta será la alianza en su conjunto. Por ello, afirmó que Washington ve con buenos ojos cualquier iniciativa destinada a mejorar las capacidades militares europeas.
“Queremos que la alianza sea tan sólida que nadie se atreva jamás a ponerla a prueba”, enfatizó, al tiempo que reiteró que Estados Unidos busca “trabajar juntos” con sus socios europeos.
Rubio retomó además el mensaje expuesto previamente en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde defendió que el vínculo transatlántico va más allá del ámbito militar o comercial y se sustenta en raíces culturales compartidas.
Irán y Siria en la agenda
En relación con Irán, el funcionario destacó que su Gobierno apuesta por una salida negociada respecto al programa nuclear iraní, aunque reconoció la complejidad del proceso.
“Estamos tratando con personas que toman decisiones geopolíticas basándose en pura teología”, afirmó.
Sobre Siria, explicó que Estados Unidos ha optado por dar una oportunidad a las nuevas autoridades para estabilizar el país, aun cuando admitió que el desafío es considerable y que la alternativa podría haber sido una nueva guerra civil.
Rubio insistió en que, ante posibles diferencias de intereses entre aliados, la vía debe ser la cooperación y la búsqueda de consensos para avanzar conjuntamente.