El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convirtió este miércoles la primera convención republicana de medio mandato en un llamado directo a mantener el control del Congreso y pidió a sus seguidores votar en noviembre como si él mismo estuviera en la boleta.
Durante su discurso en Dallas, Texas, Trump centró su mensaje en defender los resultados de su administración y atacar a los demócratas, a quienes calificó como radicales y comunistas.
“Si entregamos el futuro de Estados Unidos a los demócratas de izquierda radical, nuestra nación pasará la próxima década tratando de recuperarse”, afirmó el mandatario, de acuerdo con un reporte de The Associated Press.
Trump pidió a los asistentes “fingir” que su nombre aparecerá en las boletas de las elecciones del 3 de noviembre, en las que estarán en juego los 435 escaños de la Cámara de Representantes y cerca de un tercio del Senado.
El presidente aseguró que existen unas 35 contiendas clave para los republicanos y prometió participar personalmente en las campañas, con mítines en los estados donde se definirá el control del Congreso.
Promete $5,000 dólares a adultos
Uno de los anuncios más llamativos de la noche fue su promesa de entregar un pago de $5,000 dólares a cada adulto estadounidense si los republicanos mantienen el control de la Cámara y el Senado.
Trump presentó el dinero como un “dividendo” para los ciudadanos y sostuvo que Estados Unidos está generando suficientes recursos para realizarlo. Sin embargo, durante el discurso no presentó un mecanismo detallado para financiar o implementar ese pago.
El mandatario también defendió sus políticas económicas, energéticas y migratorias, y aseguró que su administración está impulsando el crecimiento, fortaleciendo las fronteras y reduciendo costos.
Trump volvió a utilizar la migración y la seguridad fronteriza como elementos centrales de su discurso y respaldó propuestas para endurecer los requisitos electorales, entre ellas la identificación de votantes y la comprobación de ciudadanía.
También arremetió contra los demócratas y presentó al Partido Republicano como una alternativa de “sentido común” frente a lo que describió como políticas radicales de la izquierda.
El mandatario defendió además su política energética y sostuvo que los precios del petróleo comenzarán a caer después de las elecciones de noviembre. La declaración ocurre mientras los precios del crudo han aumentado en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.