Los discursos de Trump no ayudan a la economía de Estados Unidos.
Después de que el presidente Donald Trump asegurara que se atacará a Irán "con dureza" en un plazo dentro de las próximas 2 o 3 semanas, el petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) volvió a escalar de manera contundente este miércoles, encareciéndose más de un 4% hasta superar los $104 dólares.
Esto sucede después de que se recortara la cotización en más de un 1% ante las expectativas de que el mandatario estadounidense anunciara el fin de la guerra; sin embargo, los contratos de futuros del WTI volvieron a dispararse en cuanto el republicano aseguró que buscará devolver a Irán "a la Edad de Piedra".
Estas declaraciones también afectaron a los futuros en Wall Street, donde el Dow Jones de Industriales, el S&P 500 y el Nasdaq se quedaron en torno a un 1% cada uno.
En cuanto a las bolsas asiáticas, el Nikkei de Japón perdió un 1,4% y el Kospi de Corea del Sur retrocedió un 3%.
Tras el comienzo de la guerra, Irán ha cerrado parcialmente el estrecho de Ormuz, por donde pasan buena parte de los hidrocarburos que se exportan en el mundo, lo que está generando un duro golpe a la economía global y consecuencias catastróficas para algunos países importadores.
El propio Trump quitó hoy hierro al asunto, y se mostró convencido de que, una vez termine la guerra, el estrecho de Ormuz "se abrirá de forma natural" porque Irán requerirá de la venta de petróleo para reconstruirse.