El papa León XIV lanzó un enérgico llamado a la paz durante la misa de Domingo de Ramos, al exhortar: “¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!”, en su primera celebración de esta fecha tras asumir el pontificado.
La ceremonia se llevó a cabo en la Plaza de San Pedro, donde miles de fieles se congregaron para conmemorar la entrada de Jesús en Jerusalén. Durante su homilía, el papa insistió en que “Cristo, Rey de la paz, sigue clamando desde su cruz: ¡Dios es amor! ¡Tengan piedad!”.
El pontífice subrayó que Dios rechaza la guerra y advirtió que nadie puede utilizar su nombre para justificar conflictos armados. “Jesús quiere reconciliar al mundo y derribar los muros que nos separan de Dios y del prójimo”, expresó.
Ante los olivos colocados en la plaza para la celebración, el papa destacó que el ejemplo de Cristo es el de la mansedumbre y la renuncia a la violencia.
“Jesús no se armó, no se defendió, no libró ninguna guerra. Mostró el rostro manso de Dios”, señaló, al tiempo que recordó el sufrimiento de quienes padecen conflictos armados en el mundo.
Asimismo, afirmó que en el último grito de Cristo “se escucha el llanto de quienes están abatidos, sin esperanza, enfermos o solos”, así como el dolor de todas las víctimas de la violencia.
En uno de los momentos más emotivos, el papa citó al obispo italiano Tonino Bello para encomendar la paz a María, deseando que las guerras desaparezcan y que el sufrimiento de los más vulnerables llegue a su fin.
“Que las lágrimas de todas las víctimas de la violencia pronto se sequen”, expresó.
Con esta celebración, en la Ciudad del Vaticano, inició la primera Semana Santa del pontífice tras su elección el pasado 8 de mayo.
Agenda de Semana Santa con cambios
El papa León XIV mantendrá el tradicional viacrucis en el Coliseo de Roma y devolverá la misa del Jueves Santo a la Basílica de San Juan de Letrán, marcando un cambio respecto a su antecesor, el papa Francisco, quien solía celebrarla en cárceles o centros de migrantes.