El papa León XIV rechazó la pena de muerte al considerarla una medida que vulnera la dignidad humana y elimina por completo la posibilidad de que las personas condenadas puedan redimirse.
Este sábado 10 de octubre, el pontífice estadounidense difundió su postura a través de sus nueve perfiles oficiales en la red social X, con publicaciones en español, inglés, italiano, francés, alemán, portugués, árabe, polaco y latín.
“La pena de muerte es inadmisible porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona”, expresó el líder de la Iglesia católica, quien acompañó su mensaje con la etiqueta #NoDeathPenalty.
Papa León XIV pide proteger a la sociedad sin recurrir a la pena capital
El pontífice sostuvo que es posible garantizar la seguridad de los ciudadanos y cumplir con los principios de justicia sin aplicar la pena de muerte.
En su mensaje, señaló que los sistemas penitenciarios pueden proteger a la población y, al mismo tiempo, permitir que quienes cometieron delitos conserven la oportunidad de redimirse.
Con esta postura, León XIV se sumó a las iniciativas con motivo del Día Mundial contra la Pena de Muerte, que se conmemora cada 10 de octubre.
Debate sobre la pena de muerte en Estados Unidos
Las declaraciones del papa también coinciden con el debate en Estados Unidos por la ejecución prevista del exmayor del Ejército Nidal Malik Hasan, condenado a muerte por el asesinato de 13 personas y las lesiones causadas a otras 32 durante un tiroteo en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009.
De acuerdo con lo anunciado por el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, la ejecución está programada para el próximo 3 de diciembre. El procedimiento se llevaría a cabo mediante un pelotón de fusilamiento en la misma base militar y sería transmitido en directo.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que el exmilitar condenado a muerte “se lo merece”.
En este contexto, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió que la intención de ejecutar públicamente a una persona mediante una transmisión en directo puede constituir una forma de tortura y representa una práctica absolutamente prohibida.