La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que un posible caso de peste neumónica detectado en Rusia representa un riesgo “muy bajo” fuera de las fronteras de ese país, mientras los expertos investigadores indagan la causa del fallecimiento de una trabajadora de laboratorio ocurrido la semana pasada.
El organismo sanitario de la ONU indicó este martes que mantiene contacto constante con las autoridades rusas a raíz del deceso de la mujer, quien se desempeñaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente, ubicado en Irkutsk, al sureste de Siberia.
El incidente y la consecuente investigación, encabezada por funcionarios rusos, trajeron el recuerdo de la pandemia de COVID-19 y las tensiones sobre el origen de los patógenos en entornos de laboratorio. Sin embargo, las autoridades internacionales llamaron a la calma.
"Actualmente no hay indicios de que estemos ante algo similar a la pandemia", afirmó Christian Lindmeier, portavoz de la OMS.
¿Qué es la peste neumónica?
Según la OMS, la peste neumónica es la variante más virulenta y grave de la peste, caracterizada por afectar directamente los pulmones.
A diferencia de la peste bubónica —transmitida comúnmente por picaduras de pulgas infectadas—, la variante neumónica se transmite de persona a persona mediante partículas respiratorias y cuenta con un periodo de incubación que puede ser de apenas 24 horas.
Entre los síntomas de esta infección respiratoria se incluyen la tos (a menudo con esputo con sangre) y dificultad severa para respirar.
Aunque se trata de un cuadro letal si no se atiende, la OMS precisó que las tasas de recuperación son elevadas si el diagnóstico y el tratamiento médico se administran de manera oportuna.