La NASA inició la cuenta regresiva sin contratiempos, preparando el terreno para el primer viaje tripulado hacia la Luna en más de medio siglo.
Las autoridades espaciales confirmaron que el cohete lunar se encuentra en condiciones óptimas en la plataforma de lanzamiento para este miércoles.
El panorama se complementa con un pronóstico meteorológico favorable, con un 80% de probabilidades de condiciones adecuadas para el despegue.
Este lanzamiento representa el punto más cercano que ha alcanzado la agencia en su intento por enviar la misión Artemis II. El camino no ha sido sencillo: fugas de hidrógeno obligaron a posponer el vuelo originalmente programado para febrero, mientras que obstrucciones en las líneas de helio causaron un segundo retraso en marzo.
Debido a la mecánica orbital, la NASA solo cuenta con una ventana de pocos días cada mes para ejecutar esta misión que llevará a tres estadounidenses y un canadiense a las cercanías del satélite natural.
Los cuatro astronautas asignados a esta travesía se convertirán en los primeros seres humanos en visitar la Luna desde la emblemática misión Apolo 17 en 1972. El plan de vuelo de Artemis II consiste en un sobrevuelo a alta velocidad: la cápsula rodeará la Luna sin aterrizar ni entrar en órbita, para emprender de inmediato el regreso directo a la Tierra.
“Todos están muy entusiasmados y entienden la importancia de este lanzamiento”, señaló Jeff Spaulding, director principal de pruebas, al destacar la relevancia de este paso previo a un futuro descenso lunar.
Esta misión es considerada el ensayo final antes de Artemis III, la cual tiene como objetivo volver a poner botas humanas sobre la superficie lunar.