El pasado 16 de octubre los 'demonios' se apoderaron de Melissa White Towne cuando decidió acabar con la vida de su hija de tan solo 5 años de edad.Era domingo y la mujer de 37 años de edad decidió llevar a su hija a un área boscosa cerca de un parque en Tomball, un suburbio de Houston en Texas. La mujer obligó a la niña a arrodillarse, pero no entendía por qué su madre estaba actuando de tal forma.Antes de cortarle la garganta con un cuchillo, la mujer colocó una bolsa de basura sobre la cabeza de la pequeña Nichole, misma que comenzó a gritar y a pelear."Me porté bien", gritó Nichole antes de morir a manos de un 'monstruo' que se convirtió en su madre.Después de cometer el atroz crimen, la mujer condujo hasta la sala de emergencia de un hospital, ahí una enfermera encontró el cuerpo de la menor parcialmente envuelto en bolsas de plástico y malla en la camioneta Jeep Cherokee de Towne.Por si te interesa: Mata a hijo de 3 años, intenta asesinar a su ex y se suicidaLa mujer admitió haber matado a su hija. La Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Harris aceptó un cargo de asesinato capital contra Melissa Towne y fue ingresada en la Cárcel del Condado de Harris. El delito se castiga con la pena de muerte en Estados Unidos.Towne "declaró que quería terminar con su vida porque era una niña malvada y ya no quería tratar con ella". Fue acusada de estrangular a su hija durante 30 a 45 minutos. TIENE HISTORIAL DE PROBLEMA MENTALESDe acuerdos con uno de los vecinos de la mujer, en varias ocasiones tuvo que llamar a la Policía porque tenía comportamientos extraños y erráticos.En una ocasión la mujer discutía con un buzón sin motivo aparente. En otra ocasión utilizó un bate de béisbol para golpear su propio coche, contó uno de sus vecinos quien detalló que ante estas situaciones decidió colocar cámaras de seguridad en su domicilio.Por su parte, los Servicios de Protección Infantil dijeron que Towne tenía otros tres hijos de entre 2 y 18 años, mismos que se encuentran a salvo y viviendo con familiares. Agregaron que ya están investigando la muerte de la niña y confirmaron que contaban con antecedente de la madre, sin dar más detalles.Melissa Towne, de 37 años, fue imputada del asesinato de su hija Nichole y permanece detenida bajo una fianza de 15 millones de dólares. La madre declaró el martes durante una audiencia y argumentó problemas mentales.