El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, evitó confirmar si su Gobierno autorizó el uso del espacio aéreo y de bases militares francesas por parte de Estados Unidos para realizar ataques contra Irán al inicio de la guerra.
Durante una entrevista con el canal LCI, el jefe del Gobierno señaló que no podía responder debido al carácter reservado de las relaciones entre París y Washington.
Lecornu defendió la necesidad de mantener discreción en asuntos de Estado y sostuvo que existe información que debe permanecer bajo secreto.
París sabía qué aviones usaban su espacio aéreo
El primer ministro, quien anteriormente estuvo más de tres años al frente del Ministerio de Defensa, explicó que el Gobierno francés recibe información sobre los aviones militares que tienen previsto utilizar su espacio aéreo.
Después de los primeros ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciados el 28 de febrero, Francia reconoció que aeronaves estadounidenses de apoyo habían realizado una escala en la base de Istres antes de dirigirse hacia la zona de operaciones.
En aquel momento, París aseguró haber recibido garantías de Washington de que las misiones de esos aviones estaban destinadas exclusivamente a la defensa de sus aliados en la región.
Ante los cuestionamientos de Donald Trump sobre la fiabilidad de Francia como aliado debido a la postura adoptada por París durante el conflicto, Lecornu defendió la autonomía de su país.
El primer ministro afirmó que Francia es un aliado de Estados Unidos, pero no está alineado automáticamente con sus decisiones.
También consideró irreversible el cambio de prioridades de Washington hacia Asia, particularmente frente a China, y su menor involucramiento en Europa.
Lecornu recordó que Estados Unidos ha alternado históricamente entre etapas de aislacionismo y periodos de mayor participación en los asuntos internacionales.
Minimiza advertencias de Moscú
Sobre las amenazas de Rusia contra Francia y Reino Unido por el suministro de misiles de largo alcance a Ucrania, Lecornu restó importancia a las advertencias.
El funcionario señaló que Moscú ya había utilizado una retórica similar cuando Francia entregó los primeros misiles Scalp a Ucrania y sostuvo que las amenazas no han cambiado.
No obstante, evitó profundizar en el tema para no contribuir a una escalada verbal y reiteró que Francia mantiene definidos los parámetros de su apoyo a Ucrania.
Lecornu subrayó que Ucrania no ha solicitado que Francia entre en guerra y que París tampoco se encuentra en guerra con Rusia.