Japón mantiene en alerta a gran parte de su territorio oriental y occidental ante el avance de la tormenta tropical Mekkhala y la presencia de un ciclón extratropical, fenómenos que han dejado al menos siete personas heridas, daños materiales y órdenes de evacuación para cerca de 200 mil habitantes.
Las autoridades meteorológicas y de protección civil continúan monitoreando la evolución de ambos sistemas, mientras las intensas lluvias, los fuertes vientos y el riesgo de deslizamientos de tierra mantienen bajo vigilancia a varias prefecturas del país.
Mekkhala se aproxima al área metropolitana de Tokio
La Agencia Meteorológica de Japón informó que la tormenta tropical Mekkhala se localizaba este sábado al sur del cabo Muroto, aproximadamente a 750 kilómetros al suroeste de Tokio, desplazándose hacia el noreste a una velocidad de 50 kilómetros por hora.
El sistema registraba vientos sostenidos de 72 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 108 kilómetros por hora, mientras los pronósticos apuntan a que se aproximará a la costa oriental japonesa antes de transformarse en un ciclón extratropical.
La previsión meteorológica contempla acumulados de lluvia de hasta 200 milímetros en la región de Kanto-Koshin, donde se encuentra Tokio, y hasta 250 milímetros en la región de Tokai durante las próximas horas.
Las autoridades señalaron que la tormenta tropical Higos perdió fuerza y evolucionó hacia un sistema tropical de baja intensidad; sin embargo, sus remanentes y el frente meteorológico asociado continúan generando precipitaciones intensas y fuertes vientos en distintas regiones del archipiélago.
La combinación de ambos sistemas ha elevado el riesgo de inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y daños en infraestructura, especialmente en el oeste y sur de Japón.
Reportan siete heridos y casi 300 viviendas afectadas
El más reciente balance de la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres elevó a siete el número de personas lesionadas a causa del temporal.
Entre los casos reportados figura una persona gravemente herida en la prefectura de Nara, dos más en Yamaguchi y tres lesionados leves en Kagoshima.
Asimismo, las autoridades contabilizaron 289 viviendas dañadas, principalmente en las prefecturas de Nara y Kagoshima.
En Yamaguchi, un deslizamiento de tierra provocó el colapso de una vivienda, dejando a una persona desaparecida, mientras continúan las labores de búsqueda.
Las órdenes y recomendaciones de evacuación vigentes abarcan actualmente a 191 mil 403 personas, una cifra menor a los más de un millón de habitantes que permanecían bajo alerta durante la jornada del viernes.
Las autoridades japonesas mantienen el llamado a la población para mantenerse atenta a nuevas instrucciones, debido a que las condiciones meteorológicas podrían deteriorarse nuevamente conforme los sistemas avancen sobre el país.
El temporal afecta vuelos, carreteras y trenes de alta velocidad
La tormenta ya provocó inundaciones, daños en carreteras y deslizamientos en diversas zonas de Okinawa y la isla de Kyushu.
Además, más de 200 vuelos fueron cancelados, principalmente aquellos con origen o destino en el aeropuerto de Naha.
El sistema ferroviario también comenzó a registrar afectaciones este sábado, con advertencias y suspensiones en rutas del tren bala Shinkansen en las regiones de Kanto, Tohoku y Shinetsu.
Japón enfrenta cada año la temporada de tifones entre verano y otoño, un periodo en el que las elevadas temperaturas del océano Pacífico favorecen la formación de ciclones tropicales capaces de provocar importantes daños materiales y severas afectaciones al transporte y a la actividad económica.