Israel anunció nuevas medidas de seguridad para la población luego de que Irán lanzara una nueva ronda de misiles durante la noche del domingo, acción que, según autoridades israelíes, representa una ruptura del alto el fuego alcanzado meses atrás entre la República Islámica y Estados Unidos.
De acuerdo con el Comando del Frente Interno, organismo encargado de establecer las directrices de protección civil en el país, quedaron suspendidas todas las actividades educativas presenciales y se impusieron límites a las concentraciones públicas como medida preventiva ante posibles nuevos ataques.
Limitan reuniones y cierran playas
Las nuevas disposiciones permiten reuniones de hasta 200 personas en espacios abiertos y un máximo de 500 asistentes en lugares cerrados, siempre que exista acceso rápido a refugios o zonas protegidas. Además, las playas fueron cerradas al público mientras se mantiene el nivel de alerta.
Las sirenas antiaéreas se activaron alrededor de las 22:00 horas locales tras detectarse el lanzamiento de misiles desde territorio iraní. El Ejército israelí aseguró que los proyectiles fueron interceptados y que no se registraron impactos directos hasta el momento.
Tensión regional vuelve a escalar
La ofensiva ocurre pocas horas después de que Israel realizara bombardeos en los suburbios del Dahye, en el sur de Beirut, zona considerada un bastión del grupo chií Hizbulá y uno de los puntos sensibles para Irán dentro del equilibrio regional.
La tensión aumentó aún más luego de que el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, publicara un mensaje en redes sociales en el que afirmó que “Teherán debería arder esta noche”. Por su parte, el canciller iraní Abás Araqchí difundió una imagen con las banderas de Irán y Líbano, en una señal interpretada como respaldo a sus aliados en la región.