La noche de este jueves, Irán realizó cuatro oleadas de ataques contra Jerusalén en poco más de una hora, aumentando la intensidad de los bombardeos que ya se han vuelto habituales desde que comenzó la guerra entre ambos países el pasado 28 de febrero.
El Ejército israelí advirtió de cuatro oleadas de misiles sobre la ciudad santa, lo que hizo sonar las alarmas en Jerusalén, donde se escucharon explosiones que se asemejan a posibles intercepciones.
Los ataques continuarán
Poco después de las andanadas, la Guardia Revolucionaria iraní dijo que lanzó una nueva oleada de bombardeos contra objetivos en el “corazón” y el sur de Israel, incluyendo Tel Aviv, y las bases del ejército de los EUA en la región.
Según el comunicado difundido por la agencia iraní Tasnim, en estos ataques se usaron misiles con múltiples ojivas de los modelos Qadr, Jorramshahr, Qiyam y Zulfiqar, así como drones.
Sin heridos por ahora
Según el Servicio de Bomberos de Israel, llegaron los primeros informes sobre varios impactos en el distrito de Jerusalén, y equipos de rescate se dirigieron al lugar.

El servicio de emergencias Magen David Adom (MDA), por su parte, no registró heridos hasta ahora.
Guerra de declaraciones
Estas andanadas, las más seguidas que habían ocurrido en Jerusalén desde el comienzo de la guerra, se produjeron después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, diera una rueda de prensa desde su oficina en esta ciudad.
Netanyahu afirmó que Irán ha perdido “sus capacidades de producir uranio y misiles balísticos” y también afirmó que Israel “actuó solo” en el ataque a las instalaciones gasísticas de Pars Sur, que conforman el mayor yacimiento de gas del mundo que comparten Irán y Qatar.
La Guardia Revolucionaria iraní replicó que Netanyahu “se ha lanzado a una guerra ya perdida y cobarde contra Irán” para “huir de las derrotas pasadas, de las crisis internas del régimen y de los escándalos de Epstein”, en alusión al presidente estadounidense, Donald Trump.
El jueves, Teherán había disparado ya doce andanadas de misiles sobre diferentes puntos de Israel, incluidos proyectiles de racimo, que tampoco causaron heridos graves.