La tensión por el brote de ébola en la República Democrática del Congo escaló luego de que un grupo de personas incendiara un centro de tratamiento en la localidad de Rwampara, ubicada en la provincia de Ituri, una de las zonas más afectadas por la propagación del virus.
El ataque ocurrió después de que familiares y amigos de una presunta víctima de ébola intentaran recuperar el cuerpo para realizar un funeral tradicional, situación que derivó en enfrentamientos con autoridades y personal médico que seguían los protocolos sanitarios establecidos para contener el brote.
De acuerdo con testimonios recabados por The Associated Press, jóvenes locales irrumpieron en el centro médico tras molestarse porque no se les permitió llevarse el cadáver.
Queman instalaciones y obligan a huir a trabajadores
Un periodista de AP documentó el momento en que varias personas ingresaron al inmueble y comenzaron a prender fuego a objetos dentro del lugar, además de incendiar lo que parecía ser el cuerpo de una presunta víctima de ébola.
Trabajadores humanitarios y equipos médicos abandonaron el centro de tratamiento en vehículos mientras el incendio consumía parte de las instalaciones.
“La policía intervino para intentar calmar la situación, pero desafortunadamente no tuvo éxito”, declaró Alexis Burata, estudiante local que presenció los hechos.
Las autoridades de seguridad de Ituri señalaron que el conflicto se originó por el rechazo de algunos habitantes a los protocolos obligatorios de entierro implementados durante el brote.
“Todos los cuerpos deben ser enterrados según las normas”, explicó Jean Claude Mukendi, jefe del departamento de seguridad pública de la provincia.

El brote sigue creciendo en el este del Congo
El episodio evidenció nuevamente las dificultades que enfrentan las autoridades sanitarias para contener el virus en regiones marcadas por conflictos armados, desplazamientos y falta de infraestructura médica.
La Organización Mundial de la Salud declaró el brote como una emergencia sanitaria pública de preocupación internacional debido a la velocidad de propagación y al incremento de casos sospechosos.
Según datos de Naciones Unidas, existen cerca de 600 casos sospechosos y al menos 148 muertes bajo investigación relacionadas con el brote. Además, ya se reportaron contagios y fallecimientos sospechosos en Uganda.
Especialistas de la OMS consideran que el número real de contagios podría ser mucho mayor, ya que el virus habría circulado durante semanas antes de ser identificado.