Luigi Mangione, acusado del asesinato del director ejecutivo de UnitedHealthcare, Brian Thompson, comparecerá este viernes ante la corte para una nueva audiencia en la que la jueza podría decidir si se desestiman dos de los cargos que hacen que su caso sea susceptible de pena de muerte.
El suceso se da un día después de que Mark Anderson, de 36 años y residente de Mankato, Minnesota, fuera arrestado al presentarse en la cárcel federal de Nueva York donde se encuentra Mangione, alegando ser un agente del FBI y afirmando tener una orden judicial para liberarlo. Anderson enfrenta cargos por hacerse pasar por funcionario federal y está previsto que comparezca este jueves ante un tribunal federal en Brooklyn.
Mientras tanto, Mangione, de 27 años, deberá responder ante la jueza Margaret Garnett sobre los cargos de acoso interestatal y asesinato con arma de fuego, delitos que podrían llevarlo a enfrentar la pena capital. En audiencias previas, su defensa presentó mociones para desestimar los cargos tres y cuatro y solicitó la exclusión de pruebas incautadas de su mochila, recogida cinco días después del tiroteo en un McDonald’s de Pensilvania.
Mangione está acusado de asesinar a tiros a Brian Thompson el 4 de diciembre de 2024 en el centro de Manhattan. Además del caso federal, enfrenta un proceso estatal, y la Fiscalía del Distrito de Manhattan solicitó que el juicio estatal comience el 1 de julio. Sin embargo, la selección de jurado para el caso federal podría iniciar el 8 de septiembre, con el juicio programado entre octubre de este año o enero de 2027, dependiendo de si se mantiene la acusación con posibilidad de pena de muerte.
La abogada defensora de Mangione, Karen Friedman Agnifilo, señaló que el requerimiento de la fiscalía es poco realista. “El gobierno federal ya tiene una fecha de juicio en firme en septiembre. Como asunto práctico, el equipo defensor del Sr. Mangione necesitará el resto del año para preparar ese juicio”, explicó.
En redes sociales y durante las audiencias, Mangione ha mostrado contar con numerosos seguidores que lo consideran un héroe por su postura contra el sistema sanitario estadounidense.