El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió mantener un año más la presencia de la misión de Naciones Unidas en el Sáhara Occidental, al advertir que su ausencia elevaría el riesgo de una escalada militar y pondría en peligro las negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario.
En su informe anual sobre el territorio, recomendó al Consejo de Seguridad prorrogar el mandato de la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2027. La extensión deberá someterse a votación antes de que concluya el mandato vigente, el próximo 31 de octubre.
El diálogo se reanuda mientras continúan las hostilidades
Guterres destacó que Marruecos y el Frente Polisario retomaron las negociaciones directas después de siete años y celebraron tres reuniones durante el primer trimestre de 2026. Sin embargo, señaló que los enfrentamientos persisten y amenazan los avances del proceso político.
Por ello, llamó a restablecer plenamente el alto el fuego y evitar acciones que deterioren la confianza entre las partes. Su recomendación busca preservar las condiciones necesarias para alcanzar una solución aceptada por ambos.
Guterres advierte del riesgo de una expansión del conflicto
El secretario general sostuvo que la misión cumple una función esencial al vigilar el territorio, investigar incidentes e informar sobre ellos, además de mantener contacto con las partes para reducir tensiones.
Sin esas labores, advirtió, aumentaría el riesgo de que las hostilidades se intensifiquen y se extiendan a otros puntos de la región.
La Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental, conocida como MINURSO, fue creada en 1991 para supervisar el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario. Este último reclama la independencia del territorio no autónomo del norte de África, cuya soberanía reivindica el Gobierno marroquí.
La renovación queda en manos del Consejo de Seguridad
La última prórroga fue aprobada en octubre de 2025 mediante la resolución 2797. En ese texto, el Consejo de Seguridad consideró la propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí como la base más viable para avanzar hacia una solución política definitiva.
La nueva petición de Guterres todavía requiere la aprobación del Consejo. Mientras continúa el diálogo, el secretario general considera necesario conservar la misión para contener las tensiones y evitar que los enfrentamientos comprometan las negociaciones.