Francia se prepara para una nueva semana de tensión social, luego de que las manifestaciones del sábado registraran una disminución en el número de participantes y en los incidentes violentos, aunque las organizaciones estudiantiles y sindicales mantienen sus convocatorias a bloqueos y una huelga general para el próximo jueves 5 de noviembre.
El balance definitivo del Ministerio del Interior francés reportó 779 personas detenidas durante las protestas y la noche de Halloween, además de 159 integrantes de las fuerzas de seguridad lesionados. Las cifras reflejan una reducción respecto a las jornadas anteriores, cuando se contabilizaron mil 314 arrestos el 24 de octubre y 2 mil 628 el pasado 17 de octubre.
La movilización del sábado reunió a unas 320 mil personas en todo el país, frente a las 550 mil registradas una semana antes, de acuerdo con las autoridades. Los organizadores, por su parte, estimaron una participación cercana a los 500 mil manifestantes.
Investigan ataque contra agentes en París
Aunque la mayoría de las movilizaciones transcurrieron sin incidentes graves, uno de los episodios que generó mayor preocupación ocurrió en París, donde fue lanzado un artefacto incendiario contra un grupo de policías y gendarmes en las inmediaciones de Porte de Charenton.
El ataque provocó que el uniforme de uno de los agentes se incendiara y le ocasionara lesiones. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó el hecho como un intento de homicidio, mientras que la Fiscalía de París abrió una investigación por tentativa de homicidio contra personas que ejercen autoridad pública.
El balance oficial detalló que 116 integrantes de las fuerzas del orden resultaron heridos hasta las 21:00 horas del sábado. A esa cifra se sumaron otros 43 agentes lesionados durante los incidentes registrados posteriormente, en el marco de las celebraciones de Halloween.
El despliegue policial y las restricciones de circulación contribuyeron a evitar mayores disturbios durante la noche, luego de que grupos radicalizados difundieran en redes sociales llamados a realizar actos violentos aprovechando las celebraciones.
Estudiantes preparan nuevos bloqueos y huelga general
Pese a la disminución de la participación, el Gobierno francés mantiene la atención sobre el regreso a clases después de las vacaciones de otoño, periodo en el que se prevé que se reanuden los bloqueos en escuelas de secundaria y universidades.
Las principales organizaciones estudiantiles convocaron a retomar las protestas a partir del martes 3 de noviembre y a participar en la huelga general del jueves 5, promovida por sindicatos y respaldada por otros sectores, entre ellos trabajadores ferroviarios.
Algunas agrupaciones, como Les Lycéens, incluso llamaron a comenzar los bloqueos desde este lunes, coincidiendo con el regreso de los estudiantes a las aulas.
Las movilizaciones comenzaron a finales de septiembre por el deterioro de las instalaciones educativas, la falta de profesores y las condiciones del sistema público de enseñanza. Posteriormente, las protestas incorporaron otras demandas relacionadas con la pérdida del poder adquisitivo y el aumento del costo de vida.
Los estudiantes reclaman una inversión de 10 mil millones de euros para atender las deficiencias de la educación pública y consideran insuficientes las medidas anunciadas hasta ahora por el Ejecutivo del presidente Emmanuel Macron.
Sabrine Kharbach, portavoz de Union étudiante, afirmó que las demandas del movimiento no han sido atendidas. Además, algunas organizaciones cuestionaron las restricciones impuestas a las manifestaciones, al considerar que limitan la posibilidad de expresar sus inconformidades.
Gobierno reconoce fallas en la prevención de disturbios
Ante el panorama de los próximos días, fuentes gubernamentales señalaron al canal BFMTV que el Ejecutivo enfrentará la situación con cautela y vigilancia. También reconocieron que los acontecimientos del 17 de octubre evidenciaron una falla de anticipación que derivó en una grave crisis de orden público.
Entre las medidas anunciadas para atender las demandas estudiantiles se encuentran limitar el número de alumnos por salón, contratar profesores adicionales y realizar modificaciones a la plataforma Parcoursup, utilizada para el ingreso a la educación superior.
Sin embargo, las organizaciones estudiantiles mantienen sus exigencias y consideran que los compromisos gubernamentales todavía no resuelven los problemas estructurales de los centros educativos.