El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, acusó este miércoles a actores extranjeros de "Estados Unidos, Israel, Rusia y, en ocasiones, China", así como de Irán, de manipular y amplificar las imágenes de las protestas y los disturbios en Francia para perjudicar la imagen internacional del país.
"Son rivales, competidores o movimientos procedentes de Estados Unidos, Israel, Rusia y, en ocasiones, China, que quieren debilitarnos y deteriorar nuestra imagen en el extranjero", declaró Barrot en una entrevista.
El jefe de la diplomacia francesa también mencionó a Irán entre los países desde los que, según dijo, se originan campañas destinadas a perjudicar la reputación del país.
El ministro sostuvo que esos actores aprovechan acontecimientos ocurridos en Francia, especialmente durante los disturbios y saqueos del 17 de octubre, los presentan de forma distorsionada y difunden relatos que atribuyen a las protestas a la inmigración masiva o al islam radical.
Barrot distinguió entre esas campañas que deforman la imagen del país ante el público extranjero y la difusión de mensajes que incitan directamente a cometer actos violentos.
Frente a las primeras, afirmó que el Ministerio de Asuntos Exteriores trabaja para contrarrestar las narrativas hostiles mediante información dirigida a audiencias internacionales sobre la realidad del país y su actuación en el mundo.
En cuanto a las publicaciones que promueven saqueos, destrozos o agresiones, Barrot defendió la necesidad de acelerar su retirada de las plataformas digitales.