Organizaciones ambientalistas, defensoras de los derechos de los migrantes y representantes de comunidades indígenas exigieron a las autoridades de Estados Unidos responder por los daños que, aseguran, provocó el centro migratorio conocido como Alligator Alcatraz, un día después de que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunciara su cierre.
Los colectivos ofrecieron una conferencia de prensa frente a la entrada del complejo, ubicado en la Reserva Nacional Big Cypress, donde solicitaron la restauración ambiental de la zona y cuestionaron la construcción del centro en un área considerada de alta sensibilidad ecológica.
Señalan afectaciones ambientales y legales
Las organizaciones recordaron que la instalación fue construida en junio de 2025 por el estado de Florida a petición del Gobierno de Donald Trump, lo que derivó en demandas judiciales por presuntas violaciones a la legislación ambiental y a los derechos de las comunidades indígenas.
Además del impacto sobre el ecosistema, los grupos afirmaron que el centro se convirtió en un símbolo de presuntos abusos contra las personas migrantes detenidas.
"El cierre de esta instalación es un paso importante, pero la obligación del Gobierno de respetar el debido proceso no termina en las puertas del centro. Los derechos constitucionales deben acompañar a toda persona dondequiera que esté detenida", afirmó Paul R. Chavez, directivo de Americans for Immigrant Justice.
El abogado sostuvo que las deficiencias detectadas reflejan problemas estructurales en el sistema de detención migratoria y expresó preocupación por las condiciones que podrían enfrentar quienes fueron trasladados a otros centros.
Por su parte, Eve Samples, directora de Friends of the Everglades, pidió a la administración estatal actuar para atender las afectaciones atribuidas al proyecto.
"Llamamos a la Administración de DeSantis a que tome medidas inmediatas para abordar el daño".
Denuncian condiciones de detención
Los colectivos recordaron las denuncias presentadas por inmigrantes sobre presuntos esposamientos rutinarios, abusos físicos, confinamiento prolongado en solitario y condiciones que Amnistía Internacional calificó como actos de tortura.
También señalaron problemas de insalubridad, como baños desbordados, presencia de insectos, alimentos y agua en malas condiciones, iluminación permanente, acceso limitado a duchas y un trato considerado degradante.
De acuerdo con las organizaciones, durante meses también existieron obstáculos para que los abogados pudieran mantener comunicación confidencial con las personas detenidas.
Las acciones legales derivaron en una orden preliminar de un tribunal federal que obligó a las autoridades a garantizar el acceso confidencial entre abogados y migrantes, además de publicar los protocolos correspondientes.
DeSantis defiende resultados del centro
El anuncio de la conferencia ocurrió un día después de que Ron DeSantis informara el cierre de Alligator Alcatraz al asegurar que la instalación había cumplido su objetivo.
El gobernador afirmó que el centro permitió concretar cerca de 30 mil deportaciones adicionales y sostuvo que Florida concentra más del 40 % de las detenciones migratorias realizadas por autoridades estatales y locales en Estados Unidos.
La Reserva Nacional Big Cypress comprende alrededor de 295 mil hectáreas de humedales, bosques de cipreses, pantanos y praderas inundables que contribuyen al almacenamiento y filtración del agua que abastece al sur de Florida.
El área alberga especies como la pantera de Florida, el oso negro, cocodrilos, caimanes, cigüeñas americanas, venados de cola blanca, además de una amplia diversidad de aves, reptiles, anfibios y peces. Asimismo, constituye el territorio ancestral de la tribu Miccosukee y de otras comunidades indígenas.