El gobierno de Estados Unidos propuso imponer aranceles adicionales del 25% a una amplia gama de importaciones procedentes de Brasil, al considerar que diversas políticas y prácticas comerciales del país sudamericano perjudican a empresas y trabajadores estadounidenses.
La medida fue anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), tras concluir una investigación que identificó supuestas prácticas “irrazonables” que, según Washington, restringen el comercio bilateral.
Acusan prácticas desleales
Entre los señalamientos realizados por las autoridades estadounidenses figuran presuntas deficiencias en la aplicación de normas anticorrupción, barreras al comercio digital, así como problemas relacionados con la deforestación ilegal y determinados esquemas arancelarios aplicados por Brasil.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que la administración del presidente Donald Trump ha sostenido conversaciones con el gobierno brasileño para abordar estas diferencias, aunque reconoció que persisten desacuerdos importantes.
“Hemos mantenido reuniones constructivas con las autoridades brasileñas, pero aún existen cuestiones sustanciales que deben resolverse”, señaló Greer.
Como parte del proceso, la USTR convocó a una audiencia pública para el próximo 6 de julio, en la que empresarios, especialistas y representantes de distintos sectores podrán expresar sus opiniones sobre la propuesta.
Impacto limitado en algunos sectores
Aunque la medida podría afectar a diversos productos brasileños, especialistas en comercio internacional señalaron que una parte significativa de las importaciones provenientes de Brasil quedaría fuera de los nuevos gravámenes.
Entre las excepciones contempladas se encuentran sectores estratégicos como la industria aeronáutica y algunos minerales considerados esenciales para la economía estadounidense.
Analistas estiman que más de la mitad de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos no serían alcanzadas por la propuesta arancelaria.
Para impulsar la medida, la administración Trump recurrió a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta que permite a Estados Unidos responder a prácticas comerciales consideradas injustas por parte de otros países.
La decisión llega después de que tribunales estadounidenses limitaran el uso de otras facultades presidenciales para imponer aranceles generalizados a socios comerciales.
En años recientes, Brasil ya había enfrentado medidas comerciales impulsadas por Washington. Sin embargo, varias de ellas fueron objeto de controversias legales y revisiones judiciales.