Un análisis preliminar realizado por la NASA mediante imágenes satelitales estima que alrededor de 58 mil 870 edificios pudieron resultar dañados o destruidos tras el doble terremoto que sacudió a Venezuela. La cifra ofrece una primera dimensión del impacto que habrían tenido los movimientos telúricos registrados en la región centro-norte del país.
La evaluación fue elaborada a partir de datos obtenidos por el satélite Sentinel-1, perteneciente al programa europeo Copernicus. Aunque los resultados aún deben ser validados, representan una de las primeras estimaciones sobre la magnitud de los daños en infraestructura provocados por los sismos.
De acuerdo con la NASA, el cálculo se basa en información recopilada durante el paso más reciente del satélite sobre la zona afectada, realizado el 25 de junio de 2026. Los especialistas detectaron cambios compatibles con afectaciones estructurales en miles de construcciones distribuidas a lo largo del área impactada.

¿Cómo identificó la NASA los posibles daños?
Para generar la estimación, los expertos compararon imágenes posteriores al terremoto con registros captados durante el año anterior. El análisis utilizó tecnología de radar, capaz de detectar modificaciones en edificios y superficies incluso a través de nubes o durante la noche.
La investigación incorporó dos conjuntos principales de datos. El primero cubrió la zona cercana al epicentro, alrededor de San Felipe y Yumare, mientras que el segundo se enfocó en el área metropolitana de Caracas, incluyendo sectores densamente poblados como Petare y Antímano.
Tras comparar las imágenes recientes con fotografías de referencia obtenidas antes del desastre, los especialistas elaboraron un mapa unificado que permitió estimar el número de inmuebles posiblemente afectados.

Amplia zona aparece dentro del área de impacto
Los estudios satelitales muestran que los efectos del doble terremoto abarcaron una extensa región. La zona identificada se extiende desde Caracas hasta Puerto Cabello, una distancia aproximada de 210 kilómetros.
Además de evaluar edificios, organismos espaciales trabajan en la elaboración de mapas que muestran las deformaciones del terreno ocasionadas por los movimientos sísmicos. Estas herramientas permiten a las autoridades comprender mejor el alcance geográfico del fenómeno.