La tregua climática no llegará para los Estados Unidos, pues mientras millones de personas aún intentan recuperarse de los estragos de la primera gran tormenta del año —que ya dejó un saldo de víctimas mortales, cortes de energía y caos en el transporte—, el Servicio Nacional de Meteorología (SNM) ha emitido una alerta crítica: un nuevo sistema de baja presión y una masa de aire ártico impactarán al país este fin de semana.
El sur y el Atlántico Medio en la mira
El fenómeno, que se gesta frente a las Carolinas, se desplazará hacia el sureste este viernes. Según los pronósticos, estados como Nueva York, Pensilvania y Virginia recibirán nieve ligera, pero el impacto más severo se concentrará en las Carolinas y el sur de Virginia.
En estas zonas, se prevén acumulaciones de entre 15 y 30 centímetros de nieve entre el sábado y el domingo, acompañadas de vientos intensos e inundaciones costeras que podrían colapsar el suministro eléctrico.
Un frío que rompe la historia
La magnitud de esta ola polar es inusual, extendiéndose desde la frontera con Canadá hasta el sur de Florida. Los datos reflejan una situación excepcional en Filadelfia, que tiene su invierno más frío en 65 años o en Florida, que ha tenido a agricultores sufriendo por sus problemas con la cosecha,
Ciudades en alerta por récords mínimos
El sur de EE. UU., menos habituado a estas condiciones, enfrentará temperaturas extremadamente peligrosas. Ciudades como Nashville y Tupelo podrían registrar mínimas de hasta 16 °C por debajo de lo normal.
El SNM ha instado a la población a tomar precauciones extremas ante lo que describen como "temperaturas peligrosamente frías". Las autoridades recomiendan evitar viajes innecesarios y asegurar la calefacción en hogares vulnerables, ante el riesgo inminente de nuevos cortes de luz y cierres de instituciones educativas.