El ministro de Comunicación de Venezuela, Miguel Ángel Pérez Pirela, desmintió de forma categórica este martes las informaciones que circulaban sobre un presunto envío de petróleo a Israel.
La aclaración surge luego de que diversos medios internacionales replicaran un reporte de una agencia que sugería un histórico acercamiento comercial entre ambas naciones.
A través de su canal oficial en Telegram, Pérez Pirela publicó una captura de pantalla del titular de la agencia estadounidense sellada con un contundente letrero rojo de "fake" (falso), sin ofrecer declaraciones adicionales sobre el origen del cargamento mencionado por el medio.
El reporte de la discordia
Según la información difundida originalmente por Bloomberg, el cargamento de crudo estaba siendo transportado por el conglomerado israelí Bazan Group. El reporte señalaba que este sería el primer envío venezolano a Israel en años, país con el cual Caracas mantiene una ruptura total de relaciones diplomáticas desde 2009.
La noticia cobró relevancia debido al complejo contexto político que atraviesa Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el pasado 3 de enero.
Apertura al capital extranjero
Bajo el mando de la ahora presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el Parlamento aprobó recientemente una reforma a la Ley de Hidrocarburos.

Esta modificación busca reducir el control estatal sobre la industria petrolera, incentivar la llegada de inversiones privadas y capital extranjero y diversificar el mercado de exportación, que hasta antes de la captura de Maduro tenía a China como su principal receptor.
Pese a que Washington ha anunciado acuerdos recientes con Caracas para la compra de petróleo, el envío a Israel representaría un giro ideológico radical que el gobierno actual parece no estar dispuesto a confirmar.
Un conflicto histórico y diplomático
La postura de Venezuela frente a Israel ha sido de confrontación abierta desde que el difunto presidente Hugo Chávez rompió vínculos tras la 'Operación Plomo Fundido' en Gaza (2008-2009). Desde entonces, el país se ha consolidado como uno de los críticos más feroces de las políticas israelíes en la región.
Por el contrario, la líder opositora María Corina Machado ha mantenido una línea opuesta, manifestando su apoyo a la ofensiva israelí en Gaza tras los ataques de Hamás en 2023.
Machado ha llegado a proponer la apertura de una embajada venezolana en Jerusalén en caso de asumir el poder, marcando una brecha profunda con la política exterior vigente en el país.