Dos adolescentes de 15 y 17 años fueron detenidos por su presunta participación en la golpiza contra un policía durante las protestas estudiantiles en Belfort, al este de Francia. El agente, que vestía de civil, perdió el conocimiento tras recibir golpes y patadas en la cabeza.
El fiscal Paul-Edouard Lallois informó este domingo 4 de octubre que ambos menores carecen de antecedentes judiciales y permanecen bajo custodia policial por hechos de violencia agravada. La investigación sobre el ataque fue abierta inicialmente por tentativa de homicidio.
La agresión ocurrió después de un intento de detención
Los hechos se registraron el viernes 2 de octubre, cuando el policía intentaba detener a un joven presuntamente involucrado en actos violentos. Después de un forcejeo cerca de un arroyo, varias personas rodearon al agente y lo golpearon hasta dejarlo inconsciente.
El policía fue hospitalizado. Tras la agresión, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, señaló que su estado ya no generaba una preocupación mayor.
La secuencia fue grabada con teléfonos y difundida en redes sociales. Las imágenes también abrieron una controversia sobre la actuación del agente durante el intento de detención.
El joven denuncia al agente; la Fiscalía rechaza un intento de ahogamiento
La Fiscalía de Belfort negó que el policía hubiera intentado ahogar al joven al inmovilizarlo. Lallois explicó que lo colocó de cara al agua, pero no consiguió esposarlo por completo porque una de las esposas se atascó.
Por su parte, el joven presentó este domingo una denuncia contra el agente por tentativa de homicidio, según informó su defensa. La acusación y la versión de la Fiscalía mantienen abierta la discusión sobre lo ocurrido antes de la golpiza.
Las protestas seguirán tras medidas consideradas insuficientes
Las movilizaciones estudiantiles comenzaron por la falta de sustitutos para profesores ausentes, problemas de mantenimiento y condiciones deficientes en los centros educativos. Los bloqueos se extendieron a centenares de institutos y posteriormente a universidades.
Desde el lunes, los disturbios habían derivado en unos 5 mil arrestos en todo el país. El jueves concentró casi 2 mil detenciones, mientras que el viernes alrededor de 400 centros permanecían cerrados con clases a distancia.
El Gobierno anunció un plan para acelerar la sustitución de docentes ausentes, pero las organizaciones estudiantiles consideraron insuficientes las propuestas. Por ello, convocaron a intensificar las protestas desde el martes 6 de octubre, con apoyo de la CGT y sindicatos del sector educativo.