Una catástrofe humana masiva sacudió el este de la República Democrática del Congo (RDC), pues fuentes locales y líderes de la sociedad civil confirmaron este martes que la cifra de víctimas fatales por el deslizamiento de tierra en la mina de coltán de Rubaya ya supera las 400 personas, mientras las labores de rescate avanzan de forma agónica.
El desastre bajo el lodo
El colapso ocurrió el pasado jueves en la jefatura de Mupfuni Kibabi, tras intensas lluvias que debilitaron el terreno de la explotación minera. Según Telesphore Nitendike, presidente de la sociedad civil de Masisi, entre los fallecidos no solo hay mineros artesanales locales, sino también comerciantes y trabajadores provenientes de territorios aledaños e incluso de países vecinos.
"La tragedia es enorme. Ya superamos los 400 muertos. La gente viene de todas partes a buscar a sus seres queridos como puede, sin recursos ni equipo", declaró Nitendike en una entrevista telefónica.